LAS COOPERATIVAS PROPORCIONAN EDUCACIÓN Y FORMACIÓN A LOS SOCIOS

Escrito por Cesar Sanchez Martinez. Publicado en Mayo 2019

LEYENDA: Las cooperativas promueven una mayor democracia económica al compartir la propiedad y el control ofreciendo servicios para el bienestar social.
© Diario CERTEZA

Importancia del desarrollo sostenible y el cooperativismo en el crecimiento

Por Eduardo Gil Mora / CUSCO

Una cooperativa es un medio de ayuda mutua para beneficio de todos. Es una asociación voluntaria de personas y no necesariamente de capitales; donde las personas se unen para trabajar con el fin de buscar beneficios para todos. El principal objetivo es el servicio y no el lucro.

Las cooperativas se rigen mediante las más limpias y depuradas normas democráticas: libre manifestación de la voluntad de cada persona con igual valor a la de los demás; un hombre, un voto con absoluta independencia del capital, con las únicas limitaciones que la moral y la ley imponen para proteger los intereses de la comunidad.

El cooperativismo es una herramienta que permite a las comunidades y grupos humanos participar para lograr el bien común. La participación se da por el trabajo diario y continuo, con la colaboración y la solidaridad. El cooperativismo busca desarrollar al hombre, con el valor de la cooperación, de la igualdad, de la justicia, del respeto y del trabajo conjunto. Las cooperativas están basadas en los valores de la autoayuda, autorresponsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad. Los socios hacen suyos los valores éticos de la honestidad, transparencia, responsabilidad y vocación social.

Las cooperativas proporcionan educación y formación a los socios, a los representantes elegidos, a los directivos y a los trabajadores para que puedan contribuir de forma eficaz al desarrollo de sus cooperativas. Además, y esto viene a ser la actividad educativa de mayor interés, contribuye con la educación, capacitación y formación de la sociedad contribuyendo con estas acciones para que un pueblo tenga paz, desarrollo y bienestar.

Pues la educación es una herramienta para que las personas constituyan sociedades sostenibles, que hagan uso de sus recursos naturales con la mayor sensatez posible a fin de que tengamos hombres, mujeres, familias y pueblos con equidad, justicia y un desarrollo para todos.

También, las cooperativas trabajan para conseguir el desarrollo sostenible de sus comunidades mediante políticas aprobadas por sus socios.

Estas dos acciones, la educación y el interés por el bienestar de la comunidad, impulsan el denominado desarrollo sostenible que es un concepto que abarca objetivos sociales, económicos, políticos y ambientales. Se refiere a un tipo de desarrollo que aumenta la calidad de vida sin poner en peligro la capacidad de otras poblaciones, ni la de generaciones futuras, para tener acceso a los recursos necesarios para lograr su propio desarrollo. Es una noción que engloba ideas de justicia eco social.

¿Con base en qué hechos se puede afirmar que las cooperativas son especialmente adecuadas para promover formas ambiental y socialmente avanzadas de desarrollo sostenible?

En cuanto organizaciones que operan en contextos de mercado, las cooperativas pueden implementar un manejo sostenible de los recursos sólo si hay maneras para captar parte del valor preservado o creado. Sin embargo, las cooperativas pueden desarrollar un potencial especial como empresas capaces de fomentar cambios culturales, organizacionales y tecnológicos, el tipo de cambios necesarios si se quiere avanzar significativamente en la dirección del desarrollo sostenible. Una tesis central es que las cooperativas, pueden asumir agendas ecosociales de manera exitosa. Dada su estructura, sus razones y principios, este es un ámbito en el cual las cooperativas podrían superar a las empresas tanto privadas como estatales.

¿Por qué las cooperativas son vías adecuadas de organización para el desarrollo sostenible? Porque las cooperativas integran múltiples objetivos económicos, sociales y ecológicos. Al hablar del desarrollo sostenible, comúnmente se mencionan tres dimensiones o escenarios de acción: el económico, el social y el ambiental. La consecuencia es que no se puede hablar justificadamente de sostenibilidad cuando alguna de estas tres dimensiones esté descuidada.

Dado que las cooperativas promueven la cooperación y la acción colectiva, brindan una vía organizativa para abordar los intereses colectivos socio ecológicos. Esta es una contribución clave para el desarrollo sostenible. Las cooperativas ayudan a construir comunidades sostenibles que son un objetivo del desarrollo sostenible y un
ingrediente decisivo para la implementación de sistemas sostenibles de producción y consumo.

EL CAPITAL SOCIAL

El desarrollo sostenible requiere capital social, un concepto que usan algunos analistas para referirse a redes y relaciones de trabajo positivas, y a condiciones sociales tales como la confianza común y la buena voluntad, que son centrales para el desarrollo sostenible porque generan el contexto necesario para mejorar los estándares de vida sin depender exclusivamente de mayores niveles de consumo privado.

Cuando funcionan bien, las cooperativas reproducen y expanden el capital social, lo cual a su vez contribuye con el éxito de otros proyectos. Las cooperativas cumplen una función integradora y estabilizadora, fomentan la creación de alianzas y coaliciones y pueden ayudar a reducir la desigualdad social.

De este modo, las cooperativas prestan servicios sociales a las economías regionales prácticamente en el mismo sentido en que algunas actividades, por ejemplo, la agricultura, pueden proporcionar servicios ambientales.

Las cooperativas son vehículos útiles para atender los intereses colectivos a largo plazo. También prestan un servicio económico al ayudar a estabilizar las economías regionales, y al crear un clima favorable para la inversión de parte de individuos, empresas y organismos estatales. Las cooperativas tienden a sobrevivir a muchas empresas privadas, y su presencia en las áreas rurales ayuda a estabilizar a esas economías que normalmente son las más vulnerables.

Las cooperativas reducen la desigualdad y promueven una participación equitativa en los costos y los beneficios del desarrollo sostenible. El uso sostenible de los recursos usualmente no es compatible con la existencia de desigualdades sociales y económicas graves. De hecho, algunos defienden que tales condiciones sociales
nunca podrían calificar como desarrollo sostenible.

Las cooperativas ayudan a reducir la desigualdad; además, la distribución equitativa de costos y beneficios inducen a reducir las inequidades. Como vehículos de empresas compartidas o colectivas, las cooperativas pueden convertirse en propuestas útiles para lograr estos tipos de justicia eco económica.

Las cooperativas pueden promover la democracia económica y el empoderamiento de los grupos marginados, lo cual es un hecho distintivo del desarrollo sostenible y una condición previa para compartir la responsabilidad.

La integración social y la acción de equidad y justicia a grupos marginados mediante organizaciones cooperativas y la acción cooperativa son contrapesos muy necesarios a los procesos de exclusión y explotación. En sí mismo, esto representa un paso hacia una sociedad sostenible, pero también está relacionado con el uso ecológicamente sostenible de los recursos naturales.

Las cooperativas promueven una mayor democracia económica al compartir la propiedad y el control. La participación económica sobre bases de igualdad es también una condición previa necesaria para el surgimiento de actitudes y prácticas de responsabilidad compartida que apoyan el uso sostenible de los recursos.

El desarrollo sostenible es intensivo en conocimiento y en gestión; las cooperativas tienen la capacidad organizativa para la comunicación, la capacitación y la educación. Las cooperativas son escuelas eficaces para el desarrollo sostenible, el cual, comparado con formas menos sostenibles de desarrollo intensivo tanto en conocimiento como en gestión.

Educar a los miembros, los trabajadores y el público es un principio cooperativo, y muchas cooperativas han tenido éxito en la actualización de las destrezas técnicas, gerenciales y organizativas de sus miembros y su personal. En un contexto cooperativo se hacen más viables la realización de cursos cortos, la educación avanzada, la enseñanza por pares y el aprendizaje por experimentación.

Las cooperativas son parte de un movimiento mundial que tiene fuertes vínculos con otros movimientos sociales contemporáneos centrados en el ambiente, la liberación de la mujer, la democracia, las alternativas de desarrollo, la lucha contra la pobreza, la equidad y la justicia social.

EL APUNTE 
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El autor es biólogo, especializado en Medio Ambiente y docente de la Universidad Nacional San Antonio Abad de Cusco.
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