
- Los precios del petróleo iniciaron la semana con un movimiento alcista, lo que refleja un aumento de la aversión al riesgo en los mercados energéticos. El crudo Brent avanzó más del 2.20% hasta los 62.16 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió en la misma proporción para ubicarse en torno a 58.13 dólares. El repunte se dio en un contexto en el que los factores geopolíticos volvieron a dominar la narrativa, desplazando temporalmente las preocupaciones por la debilidad de la demanda.
- Uno de los principales detonantes fue la persecución de un petrolero cerca de las costas de Venezuela por parte de la Guardia Costera de Estados Unidos, en el marco del endurecimiento de las sanciones anunciado la semana pasada por Donald Trump. Aunque la producción venezolana representa aproximadamente 1% del suministro mundial, el mercado comenzó a incorporar el riesgo de disrupciones adicionales en sus exportaciones, especialmente ante una política más estricta sobre el cumplimiento de las sanciones.
- Este episodio puso de relieve la sensibilidad del mercado a eventos que, aun siendo de impacto limitado en términos de volumen, pueden alterar las expectativas sobre la estabilidad de la oferta. En un entorno de inventarios ajustados y márgenes de maniobra reducidos, incluso las interrupciones marginales tienden a amplificarse a través de la prima de riesgo geopolítico.
- A ello se sumaron los recientes ataques con drones de Ucrania contra infraestructura portuaria y buques rusos en el Mar Negro, una región clave para las exportaciones energéticas de Rusia. Estos acontecimientos reforzaron la percepción de vulnerabilidad en una de las rutas más relevantes para el comercio de crudo y derivados, manteniendo la atención del mercado centrada en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
- Desde la óptica del mercado, diversas firmas anticipan una semana de consolidación, marcada por volúmenes más bajos debido al periodo vacacional. En este contexto, los fundamentos petroleros más débiles, vinculados a una demanda global moderada, compiten con la necesidad de mantener una prima de riesgo elevada ante la persistencia de focos de tensión geopolítica.
- En el frente diplomático, el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, señaló que las conversaciones recientes entre Estados Unidos, Europa y Ucrania han sido productivas para alinear posiciones sobre un posible fin del conflicto. Sin embargo, desde Moscú, el principal asesor de política exterior del presidente Vladimir Putin afirmó que las modificaciones propuestas por Europa y Ucrania no han mejorado sustancialmente las perspectivas de paz, lo que mantiene elevada la incertidumbre.
- Este contraste entre avances diplomáticos parciales y posturas enfrentadas refuerza la volatilidad de los precios del petróleo, ya que el mercado sigue reaccionando a titulares y eventos de corto plazo más que a cambios estructurales en la oferta y la demanda.
En conclusión, el repunte reciente del petróleo pone de manifiesto que, aun en un entorno de fundamentos más débiles, la geopolítica sigue siendo un factor determinante en la formación de precios. Mientras persistan las tensiones en regiones clave y la incertidumbre sobre sanciones y conflictos armados, la prima de riesgo continuará actuando como un soporte relevante para el crudo, limitando caídas más profundas y manteniendo a los mercados en un estado de cautela elevada.