
- La aparición de Donald Trump en Davos esta semana podría tener consecuencias económicas casi inmediatas y duraderas para la economía global. La advertencia llega mientras la Unión Europea mantiene conversaciones sobre la imposición de aranceles de represalia a productos estadounidenses por valor de hasta 93.000 millones de euros si el presidente estadounidense cumple su amenaza de imponer un arancel del 10% a los países europeos.
- Trump ha dicho que la tasa arancelaria aumentaría al 25% a menos que Europa acepte un acuerdo que implique la compra de Groenlandia, asistirá el miércoles al Foro Económico Mundial anual en Davos, donde jefes de estado, ministros de finanzas, banqueros centrales y líderes empresariales se reúnen para abordar la estabilidad económica global, las relaciones comerciales y el riesgo geopolítico.
La presencia de Trump en Davos cambia fundamentalmente el enfoque de la cumbre. Davos pretende ser un foro de coordinación y confianza, pero Trump llegará habiendo puesto ya una importante disputa territorial en el centro de la conversación sobre comercio global.
Groenlandia no es un asunto secundario. Se encuentra en la línea divisoria entre la geopolítica, la seguridad y la influencia económica, y eso hace que los líderes mundiales no puedan ignorarla, que la disputa sobre Groenlandia cambia el modo en que se discuten las relaciones transatlánticas a puerta cerrada.
Los desacuerdos comerciales entre aliados suelen girar en torno al acceso, las normas o la competitividad. Vincular los aranceles a la ambición territorial y la seguridad nacional cambia por completo la dinámica. Por eso Groenlandia domina esta cumbre. Cambia la naturaleza de la relación y eleva el interés en cada debate que se celebra en Davos.
- La preparación de contramedidas por parte de la UE subraya esa evaluación 93 000 millones de euros en posibles represalias no es algo simbólico, una vez diseñadas y cuantificadas las contramedidas, el coste de dar marcha atrás aumenta para todos.
- Si bien las consecuencias a largo plazo dependen de las decisiones políticas que se adopten en los próximos días, los mercados ya han respondido a la perspectiva de una escalada. Los mercados reaccionaron con rapidez y fuerza. El oro subió hasta un 2,1%, alcanzando un récord de 4.690 dólares por onza troy, mientras que la plata se disparó un 4,4% ante la afluencia de inversores a activos refugio.
Las acciones europeas abrieron con una fuerte baja: el Stoxx Europe 600 cayó un 1,5%. Los futuros estadounidenses que siguen el S&P 500 y el Nasdaq 100 cayeron un 0,9% y un 1,2% respectivamente, incluso con los mercados al contado de Estados Unidos cerrados por el Día de Martin Luther King Jr.
Estos movimientos reflejan anticipación más que conclusión y los mercados se mueven con anticipación, pero los efectos más significativos se manifiestan a través de los flujos comerciales,la planificación corporativa y la respuesta gubernamental. La acción de los precios capta las expectativas, no la resolución.
- Se describe tres amplios caminos a seguir. Primero: Una pausa negociada podría limitar la disrupción inmediata, pero la incertidumbre persistiría porque se ha establecido una influencia. Segundo: una implementación parcial de aranceles corre el riesgo de una escalada de represalias. Tercero: un aumento total de aranceles probablemente obligaría a las empresas a reevaluar sus cadenas de suministro y su exposición transfronteriza.
Estas implicaciones se extienden mucho más allá de Europa y Estados Unidos. El comercio transatlántico sustenta la confianza en las cadenas de suministro globales. Las perturbaciones en estas cadenas influyen en las decisiones de inversión, la estabilidad monetaria y el alineamiento diplomático a nivel mundial.
Sobre los precedentes. Si la política comercial se convierte en una herramienta aceptada para impulsar objetivos estratégicos o territoriales, otras regiones lo notarán. Esto redefine las expectativas sobre el funcionamiento de las relaciones económicas.
- Por lo tanto, Davos representa un momento crucial, más que una cumbre rutinaria. Las declaraciones que se hagan allí se evaluarán en función de las amenazas previas y las acciones posteriores, no del tono.
La asistencia por sí sola no cambia las expectativas y la coherencia entre las palabras y las políticas determina la credibilidad, el tema de Groenlandia pone ahora a prueba cómo se ejerce la influencia económica en un entorno global más disputado. Trump llegará a Davos con el poder de reajustar o endurecer el riesgo político a nivel global. Lo que suceda a continuación determinará cómo los gobiernos, las empresas y los inversores evalúan ese riesgo.