
El peso mexicano comenzó la sesión del 4 de febrero con una ligera depreciación frente al dólar estadounidense, cotizando alrededor de $17.35 pesos por dólar, tras haber rebotado desde un mínimo cercano a $17.20 pesos por dólar. El movimiento refleja un ajuste técnico tras la reciente fortaleza de la moneda local y un renovado impulso del dólar en los mercados internacionales.
El fortalecimiento del billete verde se produjo en un contexto de mayor cautela global, tras que el reporte de empleo privado de ADP de enero mostró una creación de plazas de trabajo inferior a la esperada. Aunque el dato no fue lo suficientemente débil como para generar una aversión marcada al riesgo, sí reforzó la percepción de un mercado laboral estadounidense en proceso de moderación.
En este escenario, el índice dólar registró avances moderados, apoyado también por movimientos en el mercado cambiario internacional. La debilidad persistente del yen japonés contribuyó a impulsar el dólar frente a una canasta de divisas, presionando indirectamente a las monedas emergentes, incluido el peso mexicano.
- Adicionalmente, el cierre operativo del gobierno de Estados Unidos permitió que la atención de los inversionistas regresara a los indicadores económicos y a las expectativas sobre la política monetaria. La normalización del flujo de información ha reducido las distorsiones temporales en el mercado, pero también ha incrementado la sensibilidad ante cualquier sorpresa macroeconómica.
En términos de desempeño intradía, la divisa mexicana mostraba una baja cercana al 0.14%, mientras el dólar avanzaba alrededor de 0.11%. Este comportamiento sugiere que, por el momento, el movimiento responde más a factores externos que a un deterioro en los fundamentos locales, que continúan siendo relativamente sólidos.
Desde una perspectiva técnica, el tipo de cambio USD/MXN presenta señales mixtas. El rebote desde la zona de $17.20 confirma la existencia de un soporte relevante, aunque la incapacidad de consolidar movimientos sostenidos por debajo de ese nivel mantiene vigente la presión alcista de corto plazo. El rango entre $17.20 y $17.35 se ha convertido en una zona clave del mercado.
- Mientras el tipo de cambio se mantenga dentro de estos niveles, es probable que predomine un comportamiento lateral, con episodios de volatilidad asociados a la publicación de datos económicos y a cambios en el sentimiento global.
- En los próximos días, la atención de los inversionistas estará puesta en la publicación de los índices PMI de servicios y manufactura, tanto en Estados Unidos como en otras economías relevantes. Estos indicadores podrían ofrecer señales más claras sobre el ritmo de la actividad económica y, con ello, definir la siguiente dirección del peso frente al dólar.
- En conclusión, en conjunto, el peso mexicano inicia febrero con un tono de cautela, influido principalmente por el comportamiento del dólar y el entorno macroeconómico internacional. Mientras no se presenten catalizadores claros, el USD/MXN podría continuar oscilando dentro de su rango actual, con los inversionistas atentos a los próximos datos económicos que ayuden a aclarar el panorama de crecimiento y de política monetaria.