
- Gobernador de Junín, Zósimo Cárdenas, alerta sobre un posible litigio costoso. Macro Región Centro exige la presencia del ministro de Transportes en Huancayo este martes y advierte con movilizaciones si no hay respuestas técnicas inmediatas.
- La abrupta anulación del contrato de gobierno a gobierno (G2G) con Francia para la Nueva Carretera Central ha desatado una crisis política y técnica, generando un masivo rechazo en las seis regiones del centro del país. El gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas, denunció que la medida condena a 11 millones de peruanos a seguir padeciendo una vía colapsada y representa un «salto al vacío» que deja el proyecto sin rumbo, presupuesto garantizado ni cronograma real.
- En respuesta, la Macro Región Centro ha emitido un ultimátum: exige la presencia obligatoria del ministro de Transportes y Comunicaciones en Huancayo este martes 10 de febrero para una reunión con poder de decisión. Dirigentes regionales fueron contundentes: «Se acabó el floro», demandando definir quién ejecutará la obra y bajo qué modalidad, «sin más mentiras ni parches burocráticos».
- Las regiones se declararon en alerta máxima. Raúl Ariste, vocero de la CGTP Junín, advirtió sobre la escalada del descontento: “No permitiremos que esta gestión convierta la carretera en la estafa política más grande de la década. Si el Gobierno no responde hoy, las movilizaciones paralizarán el centro”.
- Cárdenas fue enfático al señalar una «traición» del Ejecutivo. “El Gobierno Central ha traicionado a la Macro Región Centro al disolver unilateralmente el contrato G2G con Francia, dejando la obra más importante del país en incertidumbre”, afirmó. Subrayó que esta decisión, tomada «entre gallos y medianoche» y sin notificación a los usuarios directos, carece de un plan de contingencia, «condenando a millones de familias a una ruta peligrosa y obsoleta que frena el desarrollo».
Riesgo de arbitraje
- Más allá del impacto social, la autoridad regional alertó sobre graves consecuencias económicas. La medida no solo paraliza un proyecto clave para sectores como la minería y agroexportación, sino que «abre las puertas a un arbitraje internacional millonario que pagarán todos los peruanos».
- La desconfianza se agrava por la reciente historia de mesas técnicas incumplidas. Las autoridades regionales calificaron como una «burla institucional» y una «farsa» las reuniones sostenidas con el MEF y MTC el pasado 2 de febrero, cuyos acuerdos hoy son «papel mojado». “El Ejecutivo no puede seguir de espaldas a la tercera parte del país ni pisotear nuestra urgencia de conectividad. Es una falta de respeto que no vamos a tolerar”, sentenció Cárdenas.
- Con el contrato G2G disuelto y sin un camino claro definido por el Gobierno, la Nueva Carretera Central enfrenta su hora más crítica, bajo la amenaza de un estallido de conflictividad social en el corazón productivo del Perú.