
- Artículo publicado en la edición 243 de la revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M243.pdf
- La banca peruana cruza su propia frontera digital: la IA ya no es una promesa de futuro, sino una exigencia operativa para sobrevivir. Mientras Mibanco ejecuta el primer desembolso 100% automatizado vía WhatsApp en el país, las microfinancieras enfrentan el reto de escalar la tecnología sin perder el “rostro humano” que caracteriza al sector.
- Juan Carlos Torres Napa, CEO & Founder de Towers Consulting Group (TCG), advierte que la adopción de la inteligencia artificial en el sistema es aún “incipiente”, pero marca la hoja de ruta para que cajas municipales, rurales y edpymes conviertan esta disrupción en una herramienta de inclusión financiera sostenible.
Del ojo al dato
Históricamente, el análisis de crédito en Perú dependía de la visita presencial y la intuición del especialista. Sin embargo, la masificación de canales digitales —como la apuesta de Mibanco e incluso de Caja Arequipa por convertir WhatsApp en una oficina bancaria— ha obligado a las entidades a procesar datos no estructurados para bancarizar a quienes no tienen historial crediticio formal.
Según Torres Napa, las instituciones líderes ya no preguntan si deben implementar IA, sino cómo hacerlo de manera ordenada. “En Towers Consulting Group (TCG), venimos apoyando a las entidades microfinancieras identificando su nivel de madurez a nivel de tecnología, data y analítica para generar un roadmap de adopción que sea escalable y acorde con sus objetivos de negocio”, explica el especialista.
- El consultor detalla que los usos más prácticos hoy se dividen en cuatro grandes campos: el scoring crediticio alternativo (usando geolocalización y comportamiento en plataformas), los chatbots cognitivos capaces de entender jergas locales, la prevención de fraude mediante análisis masivo de transacciones, y la cobranza predictiva que reduce tiempos de desembolso de días a minutos.
Gobernanza, alianzas y el auge de la GenAI
- El avance tecnológico trae consigo una ola regulatoria. Torres Napa enfatiza que la principal tendencia para este año es la formalización de marcos de gobernanza. “La tendencia más clara es la formalización de marcos de gobernanza de IA (políticas internas, validación de modelos, trazabilidad de decisiones y supervisión humana) para cumplir con regulaciones emergentes”, señala.
El directivo identifica cinco ejes que marcarán el rumbo del sector en los próximos meses:
1.- Alianzas con FinTech: Muchas microfinancieras optarán por asociarse con startups para acelerar la innovación sin altos costos de desarrollo interno.
2.- Modelos explicables: Por limitaciones de datos, se priorizarán modelos simples (regresiones, árboles) antes de saltar a complejas “cajas negras”.
3.- IA Generativa (GenAI): Marketing y atención al cliente usarán esta tecnología para campañas hiperpersonalizadas, diferenciando ofertas para un agricultor en Piura versus un comerciante en Gamarra.
4.- Open Finance: Con la nueva regulación en camino, la IA será clave para agregar datos de Yape, Plin y bancos tradicionales para ofrecer créditos pre-aprobados en tiempo real.
5.- Inclusión financiera: La tecnología como palanca para llegar a microempresarios y sectores rurales.
Los riesgos del código
- A pesar del optimismo, Torres Napa lanza una alerta sobre los desafíos estructurales que enfrenta la banca de nicho. La calidad de los datos sigue siendo el talón de Aquiles: “Las microfinancieras suelen enfrentarse a historiales limitados, registros fragmentados y baja digitalización en segmentos rurales, lo que dificulta entrenar modelos robustos”, advierte.
- A esto se suma la falta de talento especializado y el riesgo de sesgos discriminatorios. “Modelos mal diseñados o con datos sesgados pueden generar decisiones injustas que afecten a poblaciones vulnerables; aquí la gobernanza y la validación son esenciales”, enfatiza el CEO de TCG. La ciberseguridad y el cumplimiento de la Ley de Protección de Datos Personales se convierten en pilares ineludibles.
- Pero quizás el reto más sensible es mantener la confianza del cliente peruano, que históricamente ha valorado la cercanía con su analista. Para Torres Napa, la meta es una “IA con rostro humano”.
- “El éxito de la IA en las microfinanzas peruanas no depende solo del código, sino de la confianza”, sentencia.
Recomendaciones para el despegue
Ante este panorama, Torres Napa recomienda a las entidades comenzar con pilotos claros y métricas (como A/B testing), establecer una gobernanza proporcional con roles definidos, priorizar modelos explicables que puedan justificarse ante clientes y reguladores, y sobre todo, invertir en capacitación.
“Se debe promover una cultura orientada a la evidencia”, concluye el especialista, en un momento donde la tecnología y la cercanía deben converger para escribir el próximo capítulo de las microfinanzas en Perú.