
- Cuando se habla de financiamiento empresarial en Colombia, la conversación suele centrarse en el sistema bancario. Sin embargo, en una gran parte del comercio minorista la operación diaria se financia de otra manera: a través de los propios proveedores.
- En sectores como ferreterías, moda, belleza y farmacias independientes, los plazos comerciales de entre 30 y 90 días se han convertido en una de las principales fuentes de financiamiento para sostener inventarios y capital de trabajo de miles de negocios en el país.
Según un análisis sobre la dinámica financiera del comercio realizado por Platam, fintech especializada en soluciones de liquidez para MiPymes, una parte significativa del capital de trabajo de los pequeños comercios en Colombia se financia dentro de la propia cadena comercial.A través de acuerdos de pago diferido, reposiciones frecuentes de inventario y relaciones comerciales de largo plazo, muchos proveedores terminan cumpliendo un rol que tradicionalmente asociamos con el sistema financiero: financiar la operación de sus clientes.
- En la práctica, esto permite que ferreterías, farmacias, tiendas textiles y negocios de belleza compren mercancía, la vendan y solo después paguen por ella, sosteniendo su operación diaria sin tener que realizar desembolsos inmediatos por su inventario.
- Este fenómeno también ha sido identificado en sondeos empresariales de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), que muestran cómo una proporción importante de pequeños comerciantes recurre al crédito comercial directo con proveedores para financiar su operación.Este fenómeno también ha sido identificado en sondeos empresariales de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), que muestran cómo una proporción importante de pequeños comerciantes recurre al crédito comercial directo con proveedores para financiar su operación.
Cuando los proveedores se convierten en financiadores
- Más allá de vender productos, muchos proveedores terminan desempeñando funciones cercanas a las de una entidad financiera dentro de la relación comercial con sus clientes.
“En muchos sectores del comercio, los proveedores terminan cumpliendo funciones que normalmente asociamos con un banco: analizan el comportamiento de pago de sus clientes, asignan cupos de crédito, establecen plazos comerciales y gestionan el riesgo de cartera dentro de la relación comercial”, afirma Nicolás Villa, CEO de Platam.
- Este modelo cobra especial relevancia durante el primer trimestre del año. Después de la temporada de fin de año, muchos comercios necesitan reponer inventario mientras su flujo de caja todavía se está normalizando, lo que aumenta la dependencia de los plazos comerciales para sostener la operación.
Cuando la liquidez depende del inventario
- En muchos comercios minoristas, el inventario no solo es el producto que se vende: también es el principal compromiso financiero del negocio. Gran parte de la mercancía que llega al punto de venta ha sido adquirida con plazos comerciales que deben pagarse semanas o meses después.
- Esto significa que la salud financiera del negocio depende en gran medida de su capacidad para vender ese inventario dentro de los tiempos acordados con los proveedores. Cuando las ventas fluyen con normalidad, el ciclo funciona: el comerciante vende, genera caja y paga a su proveedor. Pero cuando la demanda se desacelera o el inventario se acumula, la presión financiera aparece rápidamente.
Colombia cuenta con miles de comercios independientes en categorías de alta rotación. Las ferreterías de barrio, por ejemplo, pueden registrar utilidades promedio entre el 15 % y el 25 % de sus ingresos, dependiendo de la eficiencia operativa y la rotación de inventario, según estimaciones del sector.
En moda y confecciones, sector que representa cerca del 9 % del empleo industrial del país según el DANE, la estacionalidad obliga a anticipar inventario meses antes de las temporadas de mayor demanda. En belleza y farmacias independientes, la alta rotación y el ticket promedio menor exigen reposiciones constantes para no perder ventas.
- En este contexto, el inventario no solo determina las ventas del negocio, sino también su capacidad de cumplir con las obligaciones comerciales dentro de la cadena de suministro.
Nuevas alternativas para financiar capital de trabajo
- Ante esta dinámica, nuevas soluciones financieras están empezando a complementar el financiamiento que tradicionalmente ha venido desde los proveedores. A medida que las cadenas comerciales crecen y las necesidades de inventario aumentan, depender exclusivamente de los plazos comerciales puede limitar la capacidad de expansión tanto de los comercios como de los propios distribuidores.
- En este contexto, plataformas fintech como Platam están desarrollando soluciones diseñadas específicamente para financiar capital de trabajo dentro de estas cadenas comerciales. A través de productos de crédito rotativo como PlatamPay, la compañía ofrece liquidez basada en el comportamiento real de ventas y transacciones de los negocios, permitiendo que las empresas accedan a capital de forma más flexible para financiar inventario, estabilizar su flujo de caja y aprovechar oportunidades de compra.
Según la compañía, más de 2.500 MiPymes han movilizado más de USD 40 millones en liquidez, principalmente en sectores de comercio, manufactura y servicios.
- “La liquidez no es solo una discusión de tasas. Es una herramienta de gestión para que las empresas puedan tomar mejores decisiones de inventario, proteger margen y planear su crecimiento”, concluye el CEO de Platam.
Un sistema financiero que también ocurre dentro de la cadena comercial
- En un entorno donde el acceso al crédito productivo continúa siendo selectivo para muchas empresas, el financiamiento dentro de la cadena comercial seguirá jugando un papel central.
- Para miles de comercios en Colombia, la infraestructura financiera que sostiene la operación diaria no se limita al sistema bancario. También se construye a partir de los acuerdos comerciales que conectan a proveedores, distribuidores y minoristas dentro de la cadena productiva.
- Sin embargo, esta dinámica también implica que muchos proveedores terminan asumiendo responsabilidades financieras que van más allá de su rol principal como distribuidores: financian inventario, administran riesgo de cartera y sostienen parte del capital de trabajo de sus clientes. A medida que estas relaciones comerciales crecen, también lo hacen las necesidades de gestión de riesgo y liquidez dentro de la cadena.
El reto no es reemplazar el crédito comercial, sino fortalecerlo. Para muchos proveedores, encontrar aliados financieros que les permitan compartir ese riesgo y liberar capital se vuelve clave para seguir creciendo sin tener que operar, en la práctica, como si fueran un banco.