
- Del 16 al 22 de marzo el Perú conmemora la Semana Mundial del Ahorro, la campaña de educación financiera más importante del país, impulsada a nivel global por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y liderada en el Perú por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Esta iniciativa busca recordarnos que el ahorro no es solo un concepto financiero, sino una herramienta clave para construir bienestar y tranquilidad en la vida diaria.
- En este contexto, hablar de ahorro no debería reducirse únicamente a guardar dinero o recortar gastos. Ahorrar también significa ordenar la vida financiera, reducir la presión de llegar a fin de mes y tomar decisiones con mayor calma. Cuando una persona aprende a distribuir mejor sus ingresos, no solo gana control sobre su dinero, sino también mayor capacidad para enfrentar emergencias, cumplir metas y vivir con menos ansiedad financiera, un desafío que involucra a personas, emprendedores y familias por igual.
- Para Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor y especialista del Consultorio Financiero de Mibanco: “Ahorrar no siempre significa guardar grandes montos. Muchas veces empieza por aprender a distribuir mejor el dinero que ya tienes. Cuando ordenas tus ingresos con intención, dejas de sentir que todo se te va de las manos y empiezas a construir una relación más sana y estratégica con tus finanzas”, señaló.
En esa línea, Roberto Percca comparte cinco recomendaciones para organizar mejor los ingresos y ahorrar mejor tu dinero:
1.- Divide tu ingreso según su función, no según lo que vas recordando pagar:
Uno de los errores más comunes es administrar el dinero en desorden: pagar primero lo que aparece y ver luego qué queda. Una mejor práctica es separar el ingreso desde que llega, asignándole funciones concretas: base fija, gastos del día a día, respaldo, metas y un monto flexible. Cuando cada parte del dinero tiene un propósito, se reduce la sensación de improvisación que puedas darle.
2.- Crea un “nivel piso” de tranquilidad financiera:
Más que pensar solo en un gran ahorro, conviene construir una base mínima que te permita respirar. No se trata de tener un fondo enorme de inmediato, sino de definir un monto personal que te haga sentir protegido ante cualquier imprevisto cercano. Ese pequeño colchón cambia mucho la forma en la que enfrentas una emergencia, porque evita que cualquier gasto inesperado rompa toda tu organización.
3.- Ajusta tus gastos variables, no solo los “gustitos”:
Muchas personas intentan ahorrar recortando solo antojos, pero el verdadero desorden suele estar en los gastos variables que nunca se revisan: delivery, salidas improvisadas, taxis innecesarios, compras duplicadas o suscripciones olvidadas. Más que prohibirte todo, identifica qué gastos se repiten sin darte valor real y corrígelos primero.
4.- Usa el ahorro como una cuota fija:
Así como pagas internet, alquiler o transporte, el ahorro también debe tratarse como una obligación contigo mismo. No necesita ser un monto alto al comienzo; lo importante es que sea estable. Ahorrar S/ 10, S/ 20 o S/ 50 de manera constante genera más hábito y más resultados que intentar guardar grandes cantidades de forma esporádica.