
- Vender por redes sociales hoy es casi inevitable. Para muchos emprendedores, Instagram, Facebook y WhatsApp se han convertido en vitrinas digitales, canales de atención al cliente y, en muchos casos, en el punto final del cobro.
- Estas plataformas no solo amplían el alcance y aceleran las ventas, sino que también han creado nuevas dinámicas con los clientes. Sin embargo, a medida que el comercio digital crece, también aumentan los riesgos cuando no existen reglas claras para cobrar, confirmar operaciones y verificar pagos de manera segura.
El contexto lo confirma. Según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el número de operaciones registradas en el Indicador de Pagos Digitales (IPD) se incrementó en 74,2 %, reflejando no solo un mayor uso de estos medios, sino también una preferencia cada vez más marcada por pagos de bajo valor realizados a través de instrumentos digitales. Este crecimiento acelerado evidencia una adopción masiva de soluciones de pago en línea y, al mismo tiempo, exige una gestión más rigurosa y segura en los cobros.
Para Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor y especialista del Consultorio Financiero de Mibanco, “vender por redes sociales no es peligroso por sí mismo; el riesgo aparece cuando no se establecen reglas claras para cobrar, verificar y registrar cada operación. La confianza es clave, pero debe ir acompañada de control”.
- En ese sentido, Roberto Percca comparte 5 recomendaciones para vender y cobrar por redes sociales sin poner en riesgo tu dinero:
1.- Comunica reglas claras desde el primer mensaje:
- Configura respuestas automáticas donde detalles claramente tus medios de pago oficiales y recuerdes a tus clientes que nunca solicitas claves, códigos ni información confidencial. De esta manera, no solo proteges tu dinero, sino que también educas al cliente desde el primer contacto y reduces el riesgo de caer en intentos de fraude.
2.- Separa el canal de venta del canal de cobro:
- Evita cobrar desde la misma cuenta o número que utilizas para chatear con tus clientes. Mantén un número, cuenta o enlace exclusivo y dedicado únicamente para pagos. Esto reduce errores, evita confusiones en las transacciones y te ayuda a identificar con rapidez cualquier movimiento inusual o sospechoso.
3.- Date un tiempo para verificar pagos:
- Evita confirmar ventas de inmediato. Establece horarios específicos del día para revisar y validar los depósitos directamente en tu app o banca por internet. Muchos fraudes se concretan cuando se confía únicamente en capturas de pantalla, ya que pueden ser editadas o manipuladas con facilidad. Por eso, nunca te bases solo en una imagen: verifica siempre el ingreso real del dinero antes de dar por cerrada una venta.
4.- Registra cada venta, incluso las más pequeñas:
- Llevar un registro digital básico —con la fecha, el nombre del cliente, la red social de contacto, el monto y el medio de pago— no solo ordena la gestión de tu negocio, sino que también te permite identificar patrones inusuales antes de que se conviertan en un problema mayor.
5.- No aceptes pagos de terceros que no puedas verificar:
- Si un cliente indica que “su amigo” o “su mamá” realizará el pago desde otra cuenta, tómalo con cautela y valida siempre la información. Muchos fraudes se originan cuando los estafadores usan cuentas ajenas, robadas o sin relación con el comprador. Por eso, confirma la identidad del titular que realiza el depósito y verifica el movimiento directamente en tu app bancaria antes de concretar la venta.
Recuerda que, en la economía digital, vender más no siempre significa ganar más. Como señala Percca, la verdadera diferencia está en cobrar de manera ordenada, validar cada operación y proteger cada sol que ingresa al negocio. Las redes sociales pueden impulsar tus ventas y ampliar tu alcance, pero solo generan crecimiento real cuando se gestionan con criterio financiero.