
- Artículo publicado en la edición 243 de la revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M243.pdf
- La campaña escolar es, para miles de micro y pequeños negocios, mucho más que una temporada comercial. Marca el inicio del año económico y funciona como una primera señal sobre el ritmo que podría tomar el negocio en los meses siguientes. Lo que ocurre en este periodo suele influir no solo en las ventas inmediatas, sino también en el nivel de confianza con el que el emprendedor proyecta el resto del año.
Este 2026, esa señal es consistente. En el estudio que realizamos a nivel nacional entre enero y la primera semana de febrero —con emprendedores clientes y no clientes— nueve de cada diez Mypes proyectan que la campaña escolar será igual o mejor que la del año pasado. Y esto es particularmente relevante porque el 2025 ya había sido un año de crecimiento para el sector.
Cuando se les preguntó cuánto esperan expandir su negocio, la respuesta promedio fue 15%. Más allá de la cifra, lo importante es lo que revela: el optimismo no aparece como una reacción aislada, sino como una expectativa respaldada por resultados recientes y por una gestión más organizada.
- Desde el cierre del año pasado se observa una tendencia clara hacia una mayor inversión en activo fijo y equipamiento. El emprendedor no solo está enfocado en capital de trabajo para atender campañas puntuales, sino en fortalecer su capacidad productiva. Esta decisión revela una mirada de mayor plazo y una disposición a asumir compromisos que trascienden la coyuntura inmediata.
- Los hallazgos del estudio confirman esa dirección. Además del abastecimiento propio de la temporada, una proporción relevante está destinando recursos a mejorar infraestructura y organización del negocio. Se trata de decisiones que buscan mayor eficiencia y mejores márgenes en el mediano plazo.
- Otra señal importante es la contratación. En la microempresa, incorporar personal responde directamente al dinamismo del negocio. No es una decisión automática ni especulativa; ocurre cuando existe mayor movimiento o cuando se proyecta continuidad en la demanda. Que esta variable empiece a acelerarse es una señal concreta de confianza en la sostenibilidad del crecimiento.
- En el frente financiero también se observa mayor equilibrio. El 60% de los emprendedores señala que el capital propio es su principal fuente para impulsar la campaña, mientras que el crédito financiero cumple un rol complementario relevante. Esta combinación refleja una lógica más ordenada de crecimiento. Además, ocho de cada diez perciben que las condiciones de financiamiento se mantienen iguales o han mejorado, destacando mayor oferta y rapidez en los desembolsos.
- Este optimismo ya se refleja en resultados concretos. En nuestra campaña escolar 2026 (enero y febrero) nuestros desembolsos sumaron S/ 2,963 millones, superando nuestras expectativas de campaña en un 4% y logrando un crecimiento de 18% vs la campaña escolar del año pasado.
- Todo ello ocurre en un contexto que no está exento de desafíos. La incertidumbre política y los eventos climáticos siguen presentes y obligan a operar con cautela. Sin embargo, la experiencia demuestra que el emprendedor peruano no se detiene frente a la adversidad: se adapta, se reorganiza y sigue avanzando.
La campaña escolar 2026 vuelve a confirmarlo: hay mayor dinamismo, mayor decisión de invertir y una clara convicción de convertir cada inicio de año en una oportunidad para seguir construyendo crecimiento.