
- Según cifras difundidas con base en la SBS, el sistema bancario habría alcanzado S/ 14,147 millones de utilidad neta en 2025, 37 % más que en 2024 (S/ 10,325 millones). Esa cifra, por sí sola, alimenta una narrativa de “fortaleza” y “buena gestión”. Sin embargo, en economía (y más aún en banca) la rentabilidad no se interpreta, se explica.
- El propio Informe de Estabilidad del Sistema Financiero de la SBS (segunda mitad de 2025) adelantaba la tendencia: a septiembre de 2025, el sistema ya registraba utilidades anualizadas por encima del periodo previo, impulsadas por menor gasto en provisiones y menores gastos financieros, incluso con ingresos financieros prácticamente estancados. En otras palabras, parte relevante de la bonanza no proviene de “vender más banca”, sino de pagar menos por el riesgo (provisiones) y por el fondeo (costos financieros). Eso abre una pregunta incómoda: ¿estamos ante una banca que ganó por productividad o por estructura de mercado, regulación y ciclo monetario?
De dónde salen las “abultadas” ganancias
El récord en soles es contundente, pero la lectura crítica exige mirar quién captura el récord. Diversas notas basadas en cifras de la SBS remarcan la alta concentración de utilidades en pocos bancos líderes. En mercados concentrados, la rentabilidad puede reflejar eficiencia, sí, pero también poder de mercado, capacidad de fijación de precios, y barreras de entrada (costos regulatorios, redes, marca, información).
Además, el ciclo 2024–2025 tuvo dos motores “silenciosos” para el resultado bancario: Normalización del riesgo crediticio (menos morosidad efectiva, menor deterioro incremental) y Liberación relativa de provisiones (o menor necesidad de incrementarlas), lo que eleva la utilidad bancaria. La SBS lo sugiere de forma directa: las mayores ganancias de 2025 respondieron principalmente al menor gasto de provisiones y menores gastos financieros.
- La “calidad de cartera de créditos” es un pilar de la narrativa 2025. Un Informe sectorial de Pacific Credit Rating (setiembre 2025), señala que a junio de 2025 la morosidad de banca múltiple se habría reducido a 3.5 %, con caída de indicadores de alto riesgo y cartera pesada. Esto ayuda a explicar por qué las provisiones dejan de crecer al ritmo anterior y por qué el resultado neto se dispara.
- Pero hay una advertencia técnica: la morosidad promedio puede ocultar bolsillos de riesgo (mypes, consumo vulnerable, informalidad). El crédito no sufre como agregado, sufre por segmentos. Y la banca, cuando se equivoca, no lo paga en el mismo año, lo paga con rezago.
- La banca peruana opera bajo el marco de Basilea III y supervisión intensiva. Los informes de estabilidad (SBS y BCRP) subrayan que el sistema mantiene capacidad para absorber shocks y que la evaluación de estabilidad considera escenarios adversos. En términos simples el sistema no luce frágil, es solvente.
Sin embargo, hay otra forma de estrés que no siempre se mide en capital: el estrés social y reputacional. Si el ciudadano percibe que el banco “gana demasiado” mientras su crédito sigue caro, se erosiona legitimidad. Y allí el debate deja de ser financiero y pasa a ser político.
El origen del “exceso”: tasa activa vs tasa pasiva y el rol del BCR
La fuente estructural de utilidades bancarias suele ser el margen de intermediación: lo que el banco cobra (tasa activa) menos lo que paga por los ahorros (tasa pasiva), ajustado por riesgo y costos. En 2025, el entorno monetario fue clave. El BCR mantuvo tasas de referencia relativamente elevadas aun cuando la inflación estaba dentro del rango meta.
El punto crítico: cuando la tasa de referencia baja, no siempre bajan al mismo ritmo las tasas activas (especialmente en créditos de consumo y microempresas), mientras que el costo de fondeo o financiamiento puede ajustarse más rápido. Ese descalce puede ensanchar márgenes. Y si, además, cae la morosidad (o se modera), el resultado se acelera. La SBS lo resume en una frase técnica: menores gastos financieros + menores provisiones.
En paralelo, el BCR publica series de tasas activas y pasivas del sistema bancario, que permiten observar el comportamiento del mercado de dinero y crédito. No obstante, cabe advertir: La política monetaria no “crea” utilidades bancarias, pero sí define el terreno donde se forman márgenes, se reevalúan riesgos y se decide el apetito crediticio.
SBS: regulación, competencia y protección del usuario
- La SBS cumple un rol importante: solvencia, provisiones, gestión de riesgos, transparencia.Su enfoque reduce probabilidad de crisis sistémica, y eso es un bien público. Pero la pregunta incómoda es otra: ¿la política regulatoria y de competencia financiera está logrando que el crédito sea más accesible y que las tasas respondan con mayor simetría?
- Cuando la banca gana récords, la supervisión debe mirar dos frentes: Estabilidad (capital, liquidez, riesgo) y la Conducta del mercado (información al usuario, prácticas, comisiones, transparencia de costos). No basta con bancos sólidos, se requieren bancos socialmente sostenibles y menos usureros.
Perú en el espejo regional
- La comparación regional ayuda a evitar conclusiones provincianas. En México, por ejemplo, documentos del FMI señalan que el sistema bancario registra un ROE en el orden de 17.7 % en 2025. En Chile, los informes de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) muestran una banca que también se mueve en utilidades relevantes (miles de millones de dólares a noviembre de 2025), con factores ligados a tasas y dinámica del crédito. Y Colombia, por su parte, ha atravesado ciclos donde las utilidades se contraen cuando sube el costo del riesgo y se enfría el crédito, como se observó en años recientes reportados por su supervisión y cobertura financiera internacional.
- El punto no es “quién gana más”, sino qué explican dichas ganancias: i) En economías con mayor competencia, la rentabilidad tiende a depender más de eficiencia y volumen, ii) En economías con alta concentración donde existen oligopolios de facto -como el caso peruano-, la rentabilidad puede reflejar, adicionalmente, el poder de fijación de precios del dinero (pricing power).
* El récord de ganancias de 2025, no debe celebrarse como si fuera un logro puramente empresarial, ni condenarse como si fuera automáticamente abuso. Debe analizarse como lo que es: un resultado de estructura de mercado + ciclo monetario + evolución del riesgo + marco regulatorio. Y si la SBS ya advertía que gran parte de la mejora provenía de menores provisiones y menores gastos financieros, entonces el debate serio es este: ¿qué parte del récord es sostenible cuando cambie el ciclo?
* Si la banca quiere que su récord sea legítimo y estable, necesita algo más que ganancias: necesita competencia real, transparencia y crédito que acompañe al país hacia la solución de sus problemas sociales estructurales. Y, el Estado —BCR, SBS, Indecopi— debe mirar no solo el balance, sino el contrato social implícito: no puede haber récords permanentes en una orilla y asfixia financiera en la otra. L:150226,