
- Artículo publicado en la edición 244 de la revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M244.pdf
- El seguro de desgravamen ya no es una obligación en la mayoría de créditos. Eso no significa que haya perdido su utilidad, sino que ahora su contratación descansa en una decisión libre y consciente
Desde septiembre de 2025, el sistema financiero peruano vive un cambio silencioso pero profundo. La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) modificó las reglas del seguro de desgravamen: dejó de ser obligatorio en la mayoría de créditos de consumo y tarjetas de crédito, manteniéndose solo como requisito en los créditos hipotecarios.
Lo que parecía una decisión técnica en realidad representa un giro cultural. Durante años, este seguro fue percibido como un cargo inevitable, una cuota que aparecía en los estados de cuenta sin mayor explicación y que los clientes aceptaban por inercia. Hoy, el consumidor recupera el poder de decidir.
1.- Tres cambios concretos para los usuarios
La nueva normativa introduce tres libertades fundamentales.
- Primero, la libertad de elección: cada persona puede evaluar si el seguro se ajusta a su perfil financiero y contratarlo solo si lo considera necesario.
- Segundo, la transparencia obligatoria: las entidades financieras deben explicar con claridad los costos, beneficios y condiciones del seguro, eliminando la letra pequeña que tantas confusiones ha generado.
- Tercero, la protección patrimonial consciente: el seguro sigue siendo una herramienta útil para evitar que las deudas afecten a los herederos, pero ahora es una decisión informada, no una imposición.
2.- La devolución como oportunidad
- Uno de los aspectos que más interés ha despertado es la posibilidad de solicitar la devolución de los montos pagados por este seguro en el pasado. No se trata de un mecanismo automático ni uniforme. Cada caso requiere un análisis específico, pues las condiciones previas variaban según el tipo de crédito, la entidad financiera y el momento de la contratación.
- Para quienes desean explorar esta opción, el camino empieza por revisar los contratos de crédito, consultar con la entidad financiera sobre las condiciones vigentes y, sobre todo, buscar asesoría especializada. La devolución no es solo una oportunidad financiera potencial; es también un ejercicio de ciudadanía económica, donde el cliente pasa de ser un sujeto pasivo a un protagonista informado.
3- El consumidor en el centro
- Esta reforma no es un hecho aislado. Responde a una tendencia global que busca construir sistemas financieros más justos y transparentes. La SBS ha puesto el foco en que los usuarios tengan voz y voto en decisiones que afectan directamente su bolsillo. Pasar de un modelo rígido y opaco a uno donde la confianza, la transparencia y la educación financiera son los pilares no es un cambio menor. Requiere, también, que los consumidores asuman un rol más informado y exigente.
- Por último y a modo de resumen. El seguro de desgravamen ya no es una obligación en la mayoría de créditos. Eso no significa que haya perdido su utilidad, sino que ahora su contratación descansa en una decisión libre y consciente. La devolución de lo pagado en el pasado abre una ventana para recuperar recursos y, más importante aún, para fortalecer una cultura financiera basada en la transparencia y el derecho a elegir.
- La invitación es clara: infórmate, pregunta y actúa. Porque en un sistema financiero más libre, el principal activo sigue siendo un cliente informado.