
- El peso mexicano inició la semana con presión bajista frente al dólar, acercándose a la zona de 17.30 unidades por dólar y registrando su segunda sesión consecutiva de pérdidas.Durante la jornada del 24 de febrero de 2026, el tipo de cambio se ubicaba alrededor de 17.27, con una depreciación cercana al 0.1%, en un entorno marcado por la fortaleza global del dólar y la cautela de los inversionistas ante la entrada en vigor de aranceles globales en Estados Unidos.
- A pesar del retroceso inicial, la divisa mexicana ha mostrado una recuperación gradual intradía, apoyada por flujos de cobertura y por una oferta constante de dólares en el mercado local. Operadores cambiarios destacan que la liquidez ha sido suficiente para absorber episodios de volatilidad, evitando movimientos desordenados o una depreciación más pronunciada.
- En el ámbito local, la inflación en México repuntó a 3.92% anual en la primera quincena de febrero, superando las expectativas del mercado. Si bien la inflación subyacente se moderó ligeramente a 4.52%, también quedó por encima del consenso. Este comportamiento refuerza la percepción de que el proceso des inflacionario podría enfrentar obstáculos a corto plazo, lo que introduce nuevos elementos de análisis para la política monetaria.
La persistencia de presiones sobre los componentes subyacentes mantiene abierta la discusión sobre el ritmo de los futuros recortes por parte del banco central. Aunque la inflación general se mantiene dentro del rango objetivo, el reciente repunte podría llevar a una postura más prudente, especialmente en un contexto internacional más complejo y con riesgos externos al alza.
En el plano internacional, el índice dólar avanzó 0.26% hasta 97.96 puntos, respaldado por la entrada en vigor de aranceles globales del 10% anunciados por la administración de Donald Trump. La medida ha generado un entorno de mayor cautela en los mercados financieros, fortaleciendo al billete verde como un activo refugio relativo frente a las monedas emergentes.
No obstante, el impacto sobre México ha sido parcialmente moderado debido a que varios productos estratégicos y bienes amparados bajo el T-MEC quedaron exentos de estas tarifas. Esta diferenciación ha limitado el deterioro de las expectativas comerciales bilaterales y ha reducido el riesgo de una reacción más severa en el tipo de cambio.
- Adicionalmente, el peso continúa beneficiándose del diferencial de tasas de interés frente a Estados Unidos, que sigue siendo atractivo para estrategias de carry trade. Mientras las tasas reales en México permanecen en terreno positivo y comparativamente elevadas, el atractivo relativo de la moneda se mantiene, aun en episodios de fortalecimiento global del dólar.
- Sin embargo, el entorno no está exento de riesgos. Episodios recientes de violencia en el país han generado ruido en el sentimiento de mercado, sumándose a la incertidumbre global. Aunque estos factores no han provocado salidas masivas de capital, sí han contribuido a un tono más defensivo entre los inversionistas institucionales.
- En conclusión, el peso mexicano se mantiene en una zona técnica y psicológica relevante alrededor de 17.30 por dólar, oscilando entre la presión externa derivada de un dólar más fuerte y el respaldo interno de un mercado con amplia liquidez y tasas atractivas. La evolución de la inflación, las decisiones de política monetaria y el impacto real de los nuevos aranceles en Estados Unidos serán determinantes para definir si la divisa logra retomar una trayectoria de apreciación o si consolida un rango más alto en las próximas semanas.