La Alami está integrada por microfinancieras de 6 países de la región y Perú será sede de la organización que agrupa a 314 instituciones con 18,5 millones de clientes y colocaciones que se aproximan a US$28.000 millones.

Un total de 314 instituciones microfinancieras de Latinoamérica, de 6 países, se han agrupado en la Asociación Latinoamericana de Microfinanzas (Alami) con el objetivo de impulsar la reactivación económica del sector microempresarial y generar mayor acceso a los servicios financieros de los grupos poblacionales de menor ingreso.
“Nuestro reto es compartir experiencias, fortalecer el sistema microfinanciero en la región, aportar a la reactivación económica luego de la pandemia y ser actores importantes en la toma de decisiones que se vayan presentando en las políticas públicas que se diseñan para el sector en cada uno de nuestros países”, expresó Jorge Delgado Aguirre, presidente de la Alami.
Alami sesionó por primera vez el pasado 5 de octubre en Lima, ciudad que será la sede en esta primera etapa. Las instituciones que participaron son microfinancieras de Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. A mediano plazo se irán incorporando entidades de Argentina y Centroamérica.
Objetivos institucionales
Los objetivos institucionales de Alami son profundizar la inclusión financiera y generar mayor acceso a los servicios financieros de los grupos poblacionales de menor ingreso como una forma de contribuir a la disminución de la pobreza en los países latinoamericanos.
También fortalecer el crecimiento de intermediación financiera en la base de la pirámide desentendida; evidenciar los obstáculos que impidan la masificación del microcrédito; generar espacios de diálogo con autoridades tanto políticas y sociales e impulsar la profundización social promoviendo y atendiendo los proyectos productivos, sembrando futuro de manera sostenible.
Se incidirá en generar programas de educación financiera regional con el propósito de tener siempre microempresarios más informados e instruidos sin temor para trabajar con el sistema financiero formal.
Por ejemplo, está el caso de los llamados préstamos “gota a gota”, modalidad que se ha se convertido en competencia desleal de las microfinancieras por falta de educación financiera en los microempresarios, así como por decisiones políticas que intervienen en el mercado de créditos generando que menos personas pueden acceder a préstamos en el sector formal y se vean expuestas a modalidades de estafa como el “gota a gota” que cobran tasas de interés de hasta 500%.
Otro tema considerado crítico por Alami son los subsidios que muchos Estados otorgan en la región. Para la entidad resulta fundamental y más relevante ayudar a crecer a los sectores vulnerables a través de créditos que acostumbrarlos a “bonos”.
Clientes y miembros
En conjunto, las instituciones que integran Alami ofrecen su cartera de productos y servicios a 18,5 millones de clientes con un volumen de colocaciones de aproximadamente US$28.000 millones.
El perfil común que tienen los clientes que atienden las asociadas de Alami corresponde a microempresarios dedicados al comercio, producción y servicios, con un crédito promedio que oscila entre los US$500 y US$1.500.
Para los 2 primeros años de gestión, la presidencia la asume Perú. El primer Consejo Directivo quedó conformado, además de Delgado, quien preside la Asociación de Instituciones de Microfinanzas del Perú (Asomif Perú); por el vicepresidente Néstor Castro Quintela, de la Asociación de Instituciones Financieras de Desarrollo – Finrural de Bolivia; y, como directores, Marcelo Diez de Medina, de la Asociación de Entidades Financieras Especializadas en Microfinanzas – Asofin de Bolivia; María Clara Hoyos Jaramillo de la Asociación Colombiana de Instituciones de Microfinanzas (Asomicrofinanzas) de Colombia; y, Patricio Chanaba de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) de Ecuador.
Los demás miembros son la Asociación Brasilera de Entidades Operadoras de Microcrédito y Microfinanzas (Abcred) de Brasil; la Red para el Desarrollo de las Microfinanzas en Chile; la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD) de Ecuador; y, la Unión de Cooperativas de Ahorro y Crédito del Sur (Ucacsur) de Ecuador.
En el caso del Perú, participan también el Consorcio de Organizaciones Privadas de Promoción al Desarrollo de la Micro y Pequeña Empresa (Copeme), la Federación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito del Perú (Fenacrep) y el Consorcio de ONG Promoción de la Mujer y la Comunidad (Promuc).