
Artículo publicado en la edición 247 de la revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M247.pdf
Daniel García, Superintendente Adjunto de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) planteó una definición de educación financiera que va más allá de los mercados: es saber decidir en la vida cotidiana. Y lanzó una advertencia directa sobre los esquemas de rentabilidad rápida que proliferan en redes sociales: quien promete 30% en un minuto, estafa.
- Cada mañana, antes de llegar a la oficina, cualquier persona toma decisiones financieras. Elige si va en taxi o en combi. Compra o no compra el sándwich del desayuno. Renueva o no renueva el depósito que vence esta semana.
- Ninguna de esas decisiones parece sofisticada. Pero todas requieren, en el fondo, la misma capacidad que se necesita para invertir en bolsa: información, criterio y conciencia del riesgo.
- Esa fue la imagen con la que Daniel García, Superintendente Adjunto de Investigación, Desarrollo e Innovación de la SMV, abrió su intervención en la conferencia “Retos de la Educación Financiera en el Mercado de Capitales Peruano”, organizada por el Departamento de Economía de la PUCP.
- Una imagen deliberadamente cotidiana para anclar un concepto que con frecuencia se percibe como lejano o técnico: la educación financiera no es aprender a hacer trading. No es seguir gráficos ni dominar el análisis técnico. Es, simplemente, saber tomar decisiones informadas, en el mercado y fuera de él.
- En un contexto donde las redes sociales multiplican a diario promesas de rentabilidades extraordinarias y donde el boom de nuevas cuentas bursátiles convive con una tasa de alfabetización financiera que reprueba al 41% de los adultos peruanos, la voz del regulador no llegó a matizar ni a calmar: llegó a advertir.
I. El regulador y su mandato: promover sin descuidar la protección
- García comenzó su presentación con una aclaración que pocas veces se escucha con tanta claridad desde una institución pública: el rol central de la SMV no es promover el mercado de capitales, sino proteger al inversionista. “Cuando regulamos tenemos que buscar efectivamente el de empujar el mercado, promoverlo, ayudar a generar mecanismos que hagan que el mercado avance y crezca, pero no podemos descuidar nuestra labor principal”, advirtió.
- La distinción es relevante porque en el debate sobre el desarrollo del mercado de capitales peruano —escaso, poco profundo y con baja participación del retail— existe una tentación permanente de que el regulador asuma también el rol de promotor sin matices. García fue explícito en que ese equilibrio es frágil y que inclinarse demasiado hacia la promoción puede comprometer la integridad del sistema.
- Esta postura es coherente con el marco normativo internacional: los reguladores de valores tienen como mandato primario la protección del inversionista y la integridad del mercado, no la maximización del volumen negociado. Que un funcionario de la SMV lo enuncie con esa claridad ante un auditorio universitario es, en sí mismo, un acto de pedagogía institucional.
II. Qué es —y qué no es— educación financiera
- Uno de los aportes más concretos de la intervención de García fue la delimitación precisa del concepto de educación financiera, diferenciándolo de nociones que el mercado —y especialmente las redes sociales— suelen distorsionar. Su definición fue funcional y directa: educación financiera es saber decidir, tomar una decisión informada. No es aprender a hacer trading ni a aplicar análisis técnico.
- “Todos los días tomamos decisiones financieras. Desde que vamos a decidir comprarnos un sándwich, tomamos la combi, cualquier actividad cotidiana, tomamos decisiones financieras y tenemos que saber decidir. Para eso tenemos que tener capacidades e información”, explicó García.
- En esa línea, fue enfático en señalar que muchos peruanos ahorran, pero no invierten, y que la diferencia entre ambas conductas no es solo económica sino cognitiva: implica comprender los conceptos de rentabilidad y riesgo, que —subrayó— van siempre de la mano.
- Esta advertencia adquiere especial relevancia en el contexto actual: el boom de cuentas abiertas en bolsa que registra el mercado local —señalado también por Paul Rebolledo— va acompañado de una proliferación de influencers financieros, grupos de WhatsApp con ‘tips’ bursátiles y esquemas que prometen rentabilidades extraordinarias con riesgo mínimo.
- El regulador tiene aquí un papel preventivo que va más allá de la sanción: la educación es, en sí misma, una herramienta de protección al consumidor financiero.
“Si en redes sociales alguien promete que van a ganar 30% y hacerse ricos en un minuto, es mentira. Van a terminar estafados. No existen fórmulas mágicas. Educación financiera es, también, aprender a decir que no a lo que no entiendes. El riesgo no es invertir; el riesgo es hacerlo sin información y sin conocimiento”
III. El Plan de Acción de Educación al 2030: avances y limitaciones
García presentó el marco institucional en el que se inscribe la labor educativa de la SMV. La entidad forma parte de la Política Nacional de Inclusión Financiera desde 2019 y ha comprometido un Plan de Acción de Educación en el Mercado de Valores con horizonte al año 2030. Ese plan tiene dos pilares: el plan de acción propiamente dicho —ya operativo desde hace un par de años— y el fortalecimiento de la sección de orientación y educación financiera de la superintendencia.
Segmentación del público objetivo
- La SMV ha diseñado sus productos educativos diferenciando seis segmentos: inversionistas actuales, inversionistas potenciales, emisores, entidades bajo supervisión, escolares y universitarios. Esta segmentación es relevante porque las necesidades y los canales de comunicación de cada grupo son radicalmente distintos. En el caso de los escolares, García señaló que, si bien la currícula actual del Ministerio de Educación contempla competencias relacionadas con mercados financieros, la proporción dedicada al mercado de capitales es mínima en comparación con el sistema bancario.
- La SMV promueve introducir desde tercero, cuarto o quinto de secundaria conceptos básicos como instrumentos de deuda y renta fija, con el objetivo de romper mitos y acercar el mercado a nuevas generaciones. Para universitarios, la SMV desarrolla seminarios, conferencias y charlas a nivel nacional, además del Programa de Extensión Universitaria (PEU), que se encuentra en su edición número 28 y ha formado a cerca de 1,000 profesionales. ‘Es un curso muy bueno y una oportunidad que deben valorar’, instó García al auditorio de la PUCP.
Las limitaciones: presupuesto y portal digital
- García no eludió las dificultades institucionales. Con una franqueza poco habitual en funcionarios públicos, admitió que durante tres años no pudieron implementar el plan de acción por restricciones presupuestarias. “Es una limitante, pero tenemos que tratar de avanzar y gestionar las limitaciones”, señaló. El otro flanco débil es el portal digital. La SMV perdió su sitio web propio hace tres años, cuando una norma de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) obligó a las entidades del Estado a migrar al portal unificado Gob.pe. García fue directo en su evaluación: “No tengo mucho reparo en decirlo, es muy malo y no nos ayuda nada. La cantidad de información que maneja la superintendencia requiere un tratamiento especial y una organización amigable que hoy no tenemos”. La SMV trabaja en alternativas para recuperar una presencia digital adecuada que permita a los inversionistas acceder a la información de manera organizada y útil.
- “Perdimos nuestro portal hace 3 años. Estamos dentro del portal institucional del Estado que, no tengo mucho reparo en decirlo, es muy malo y no nos ayuda nada. La cantidad de información que maneja la superintendencia requiere un tratamiento especial y una organización amigable que hoy no tenemos”,dijo. Esta limitación conecta directamente con uno de los puntos planteados por Rebolledo en su exposición: la necesidad de mejorar el ordenamiento y la accesibilidad de la información de la SMV, de modo que los inversionistas puedan descargar series de datos y comparar rentabilidades con facilidad. La coincidencia entre el sector privado y el propio regulador sobre esta carencia es una señal clara de que su resolución debería ser prioritaria.
IV. Confianza, información e independencia: los pilares del regulador
- García cerró su intervención con tres ideas que resumen la filosofía regulatoria que la SMV busca proyectar. La primera es que la información es un derecho del inversionista, no un favor del mercado ni del regulador. ‘La información es un derecho del inversionista, reclámenla’, afirmó, en un tono que combina pedagogía con empoderamiento ciudadano.
- La segunda es que la confianza —el bien más escaso en el mercado de capitales peruano, según todos los expositores de la conferencia— se construye lentamente y se destruye de manera instantánea. “La confianza se construye en mucho tiempo, pero se destruye en un minuto”, sentenció.
- La tercera es la independencia e imparcialidad en las actividades de educación financiera. García fue explícito: aunque la SMV colabora con las bolsas, las SAB, las asociaciones de fondos mutuos y otros actores del mercado, mantiene su independencia para evitar que sus actividades educativas se perciban como sesgadas hacia una marca o producto específico. Esta distinción es fundamental para que la función educativa del regulador sea creíble y legítima ante el público.
- “Un mercado sólido se construye con inversionistas mejor informados. La confianza se construye en mucho tiempo, pero se destruye en un minuto. Educación financiera debe ser un compromiso con decisiones que importan. No elimina riesgos ni garantiza ganancias, pero sí mejora las decisiones de inversión”, resaltó.
- La intervención de García complementó de manera precisa los diagnósticos de Rebolledo y Solano: si el sector privado identificó los problemas de transparencia, perfilamiento y publicidad engañosa, y si Solano señaló las raíces culturales e históricas de la desconfianza, García aportó la perspectiva institucional —con sus logros, sus restricciones y su agenda— que completa el cuadro de un mercado de capitales peruano que tiene todo para crecer, pero que aún debe construir las bases de confianza sobre las cuales ese crecimiento puede ser sostenible.