
Artículo publicado en la edición 247 de la revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M247.pdf
Menos del 1% de la población invierte en bolsa, el mercado de fondos mutuos equivale apenas al 4% del PBI y la educación financiera reprueba a cuatro de cada diez adultos. Expertos del sector privado, la academia y el regulador debatieron en la PUCP los nudos que frenan el desarrollo del mercado de capitales peruano —y las palancas para destrabarlos.
- Un trabajador minero recibe una acción laboral. No sabe qué es. Un inescrupuloso le ofrece un televisor a cambio. El trabajador acepta: confunde su título valor con un diploma de asistencia. Esa escena, ocurrida en los años ochenta en algún campamento a más de 4,500 metros de altura, la recuerda con detalle Enrique Solano, quien por entonces ya trabajaba en la Bolsa de Valores de Lima. Cuatro décadas después, Solano la relató ante un auditorio universitario en Lima como si fuera una advertencia vigente: el Perú sigue siendo, en muchos sentidos, un país de iletrados financieros.
- El diagnóstico lo corroboran los números. Menos del 1% de la población peruana invierte en bolsa. El 41% de los adultos no supera el umbral mínimo de educación financiera. Los fondos mutuos locales representan apenas el 3% del PBI, frente al 70% de Brasil. Y, sin embargo, el mercado emite señales de vida: entre 70,000 y 80,000 nuevas cuentas bursátiles se abrirán este año, la participación del inversor minorista ya supera un tercio del monto negociado y el Perú ocupa el segundo lugar en Latinoamérica en certificaciones internacionales de gestión de riesgos.
- Esa paradoja —un mercado que crece, pero no despega, una demanda que se activa, pero no se consolida— fue el hilo conductor de la conferencia “Retos de la Educación Financiera en el Mercado de Capitales Peruano”, organizada por el Departamento de Economía de la PUCP. Tres especialistas con décadas de experiencia en el sector —Paul Rebolledo, de Tandem Finance; Daniel García, de la SMV; y el propio Enrique Solano— diseccionaron las causas del subdesarrollo del mercado y propusieron una agenda común.
- Sus conclusiones coinciden en un punto de partida: sin transparencia, sin confianza y sin educación financiera, ninguna reforma regulatoria ni tecnológica será suficiente.
1-Un mercado en expansión, pero aún lejos de su potencial
El punto de partida del debate fue un dato alentador: la bolsa de valores local experimenta un crecimiento sostenido en el número de nuevas cuentas abiertas por personas naturales.
- Según las proyecciones presentadas por Paul Rebolledo, para el año 2026 se esperan entre 70,000 y 80,000 nuevas cuentas, cifra similar a la registrada en 2024. Asimismo, la participación del inversionista minorista en el monto total negociado pasó del 19% hace una década a más de un tercio en la actualidad, una señal elocuente de un cambio estructural en la composición del mercado.
- Rebolledo atribuyó este fenómeno a tres factores convergentes. El primero es la irrupción de plataformas digitales y la reducción de comisiones que han democratizado el acceso a la inversión a través de las sociedades agentes de bolsa (SAB). El segundo es la búsqueda de carteras diversificadas: ante el bajo rendimiento de los depósitos a plazo —que en los últimos diez años han promediado apenas entre 1% y 2% anual—, los ahorristas migran hacia instrumentos como fondos cotizados en bolsa (ETF) vinculados a tecnología, minería y otros sectores internacionales. El tercero es una mayor sofisticación del público y una menor aversión al riesgo en comparación con generaciones anteriores.
- Sin embargo, el entusiasmo inicial de los expositores se matizó de inmediato al colocar estas cifras en perspectiva: menos del 1% de la población peruana invierte en bolsa. Solo dos de cada cinco personas se encuentran conformes con su situación financiera y apenas una de cada tres puede cubrir sus gastos durante tres meses ante una eventualidad. En ese contexto, hablar de un boom del mercado de capitales resulta prematuro.
- La comparación regional profundizó el diagnóstico. Mientras en Chile los activos en fondos mutuos representan alrededor del 20% del PIB y en Brasil el 70%, en Perú esa proporción no supera el 3% o 4%. Además, el 85% del total administrado por fondos mutuos locales está concentrado en renta fija y depósitos —frente al 57% en Brasil o el 43% en Estados Unidos—, lo que revela un mercado todavía anclado en instrumentos tradicionales y conservadores.
- En términos de financiamiento, el contraste también es llamativo: en Chile el mercado de capitales equivale al 80% del financiamiento bancario; en Colombia, al 60%; en Perú, apenas al 40%. “Nuestro mercado de capitales es todavía incipiente. La economía ha crecido, pero el incremento del mercado no ha ido de la mano con ese crecimiento”, subrayó Rebolledo.
“El índice de Estados Unidos fue el que más rindió en los últimos 10 años, alrededor de 15% anual. El cash apenas 2.3%. Esto es lo que provoca el paso del ahorro a la inversión. Ya los ahorros en depósito a plazo no son suficientes y, por lo tanto, se está en búsqueda de activos distintos” Paul Rebolledo, gerente general de Tandem Finance
2-El diagnóstico de la educación financiera: reprobados
- La Encuesta de Capacidades Financieras (ECF), presentada durante la conferencia, ofrece una imagen contundente: el 41% de los adultos peruanos no supera el umbral mínimo de educación financiera. En el sector rural, la situación se agrava: el 54% de los adultos rurales no alcanza el puntaje mínimo. Por grupos etarios, si bien los jóvenes muestran una leve mejoría respecto a generaciones anteriores, los adultos mayores concentran los rezagos más profundos.
- Los expositores identificaron tres grandes barreras que explican la baja participación del retail en el mercado. La primera es la brecha de información y educación financiera, que se traduce en desconocimiento de los instrumentos disponibles, sus riesgos y su funcionamiento. La segunda son las limitaciones económicas: la baja capacidad de ahorro de amplios segmentos de la población restringe estructuralmente su posibilidad de invertir. La tercera es la desconfianza acumulada, alimentada por episodios de fraude y colapso de fondos que marcaron la memoria colectiva, como el caso CLAE en los años ochenta y noventa.
- Solano, cuya intervención combinó memoria histórica con una crítica directa a las prácticas del sector, recordó que en los años sesenta el Perú contaba con más de un millón de personas con cédulas hipotecarias y más de 90,000 accionistas de empresas eléctricas y de telecomunicaciones. “Teníamos un accionariado más difundido en los 60s que ahora”, afirmó con énfasis, señalando que el deterioro no es un fenómeno reciente sino el resultado de décadas de crisis, hiperinflación y desmantelamiento institucional.
- La hiperinflación de los años ochenta fue, para Solano, el episodio más devastador: ‘El mercado estuvo en cero en la etapa de hiperinflación. Perdimos nueve ceros de la moneda en una década. El mayor enemigo del mercado de capitales es la inflación: lo licúa’. Esa experiencia generacional de destrucción del valor explicaría, en parte, la aversión al riesgo que aún caracteriza al inversionista peruano tradicional.
“Este es un país de iletrados financieros. Quieren que les cuenten o que les digan el dato antes de leerse un prospecto o un forpayer. Nadie lee. Y aquel que les cuenta no se sabe qué les va a contar” Enrique Solano, director independiente y ex director de la Bolsa de Valores de Lima
3. Desafíos de los participantes del ecosistema: la hoja de ruta del Banco Mundial
- En línea con las recomendaciones publicadas por el Banco Mundial en 2024, Rebolledo articuló los desafíos del ecosistema en tres dimensiones: emisores, oferentes de productos financieros e inversionistas minoristas.
Para los emisores
- El Banco Mundial propone la creación de programas de preparación para empresas que desean acceder al mercado de capitales local. Ello implica fortalecer la gestión interna —salud financiera, niveles óptimos de endeudamiento y buen gobierno corporativo— así como desarrollar capacidades para identificar el momento idóneo para emitir y conocer la coyuntura de tasas e ingresos del mercado. El expositor destacó que el desarrollo por entidades público-privadas puede enviar señales positivas al mercado, con ejemplos exitosos en otros países de la región.
Para los oferentes de productos financieros
- Las AFPs, fondos mutuos y compañías de seguros enfrentan el reto de impulsar el ahorro voluntario y ampliar el acceso a nuevos segmentos. Una propuesta concreta es la promoción de un pilar previsional voluntario que aproveche la infraestructura existente de las AFP. Asimismo, se plantea facilitar la transición del perfil ahorrista al perfil inversionista, comenzando por instrumentos de bajo riesgo —como los ETF de bonos soberanos, que en 2023 rentaron un 16% y en 2025 aproximadamente un 13%— antes de avanzar hacia una mayor exposición en renta variable.
- “Los temas clave de educación financiera que veo en la demanda de productos son: primero, transparencia y confianza —explicar los riesgos reales de los activos—; segundo, perfilamiento y asesoría —conocer la tolerancia al riesgo del cliente y ofrecerles productos que calcen—; y tercero, un programa de educación continua con simuladores y herramientas digitales”, precisó Rebolledo.
Para el inversionista minorista
- El perfil del inversionista retail tradicional —concentrado en depósitos a plazo, temeroso de las crisis pasadas y desconfiado de productos que prometen altos retornos con bajo riesgo— contrasta con el del nuevo inversionista minorista: curioso, familiarizado con la tecnología, dispuesto a asumir riesgos con montos pequeños y con capacidad de diversificar a través de ETF. El reto educativo reside precisamente en esta transición: acompañar al inversionista tradicional en su evolución sin exponerlo a riesgos que no comprende ni puede asumir.
4-Dilemas éticos en la publicidad financiera: el problema de las rentabilidades engañosas
- Uno de los pasajes más reveladores de la conferencia fue el análisis de los dilemas éticos en la publicidad de productos financieros. Rebolledo presentó una serie de casos concretos que ilustran prácticas cuestionables en la comunicación al público: bancos que ofrecen ‘tasas de hasta 8.10%’ en depósitos en soles o dólares sin aclarar las condiciones reales; aseguradoras que promocionan rentabilidades del 15% en productos de inversión en acciones internacionales sin ninguna referencia al riesgo implícito; y fondos mutuos que anualizan rentabilidades trimestrales o mensuales para generar una ilusión de rendimiento que no corresponde a la realidad.
- “Un fondo mutuo de corto plazo que se supone bastante conservador rentó -90% en 2025. Eso nos dice algo de la gestión que tuvo ese fondo en materia de riesgos crediticios”, señaló. Además, el especialista resaltó que la falta de transparencia no es solo un problema ético sino un factor que corroe la confianza del inversionista y genera decepciones que alejan a la población del mercado de capitales por años.
- Frente a esta situación, el expositor planteó la adopción de estándares internacionales como los Global Investment Performance Standards (GIPS), promovidos por el CFA Institute, que buscan estandarizar el cálculo, la presentación y la comparación de rentabilidades de manera global. Estos estándares, ya utilizados en varios países, obligan a las gestoras a presentar retornos brutos y netos con sus respectivos benchmarks, a incluir medidas de dispersión y riesgo, y a desglosar el desempeño por clases de activos.
- “En algunos casos se han vendido productos básicamente como pan caliente y finalmente los inversionistas se llevan una decepción porque no conocieron el nivel de riesgo. La transparencia y la ética son fundamentales. La confianza en la industria financiera es crucial para el desarrollo del mercado”, dijo. Rebolledo también señaló la necesidad de homologar las exigencias regulatorias entre la SMV —que supervisa fondos mutuos y SAB— y la SBS —que regula a las AFP y las compañías de seguros—. La desigualdad en las reglas de juego genera asimetrías que distorsionan la competencia y confunden al inversionista. Un ejemplo citado: el estado de cuenta de un producto de inversión de una compañía de seguros que anualiza la TIR mensual, práctica que infla artificialmente el rendimiento reportado.
IV.El problema estructural: informalidad, comprensión lectora y confianza institucional
- Enrique Solano amplió el debate hacia dimensiones que van más allá del mercado financiero. Su intervención abordó tres nudos estructurales que condicionan cualquier estrategia de educación financiera: la comprensión lectora, la informalidad económica y la desigualdad en el acceso a la información.
- Respecto a la comprensión lectora, Solano fue contundente: el Perú tiene un déficit grave que no se limita a los sectores de menores ingresos. Relató que cuando hacían emisiones de acciones y enviaban prospectos de 100 páginas, gerentes de compañías de seguros y bancos los llamaban para pedir un resumen de una sola hoja, y al día siguiente volvían a llamar para pedir la recomendación directa. Esta anécdota, que describe el comportamiento de inversionistas institucionales, ilustra un problema cultural profundo que ninguna regulación por sí sola puede resolver.
Ante esta realidad, Solano propuso que la SMV adapte su comunicación al perfil real del público objetivo peruano: animes, caricaturas, storytelling, videos cortos en plataformas como TikTok.
- “Si un trabajador peruano maneja para ver el Mundial de fútbol un televisor con tres pantallas a la vez montando en su moto y viendo su tablet, claro que puede ir a mirar un video y darse cuenta perfectamente de eso’”, argumentó, haciendo un llamado a reemplazar los mamotretos regulatorios por formatos accesibles.
- En cuanto a la informalidad, Solano planteó una perspectiva que invierte el discurso convencional: más que un problema, la economía informal —que da empleo al 70%-80% de la población y concentra cerca de 3 millones de micro y pequeñas empresas— representa una oportunidad para que el sector formal amplíe su base de participantes.
- Cuando maltratas a la informalidad, estás maltratando a tu mercado de consumo. ¿Es parte de tu problema o es parte de tu solución?, preguntó, apuntando hacia la necesidad de incorporar a los informales al sistema financiero formal como estrategia de desarrollo del mercado de capitales.
- En este marco, Solano propuso que cuando una empresa corporativa emita deuda en el mercado, los inversionistas institucionales —especialmente los que manejan fondos públicos— evalúen no solo los indicadores financieros tradicionales sino también el comportamiento de pago con proveedores, especialmente con micro y pequeñas empresas de su cadena de valor. ‘Si su cumplimiento de pago no es bueno, no deberíamos subsidiar con dinero de inversionistas institucionales a quienes no cuidan su cadena de valor’, sentenció, conectando los criterios ESG con la realidad concreta de la economía peruana.
“Hay que propiciar el hábito de la lectura y buscar fórmulas alternativas: caricaturas, animes, videíos cortos en TikTok con información y educación financiera. Nadie va a leer los mamotretos ni va a revisar los prospectos. La SMB debería buscar la forma de llegar mejor al público objetivo” Enrique Solano, director independiente y ex director de la Bolsa de Valores de Lima
5-Tecnología financiera y certificaciones: la nueva frontera de la oferta
- Un aspecto destacado por Rebolledo fue la expansión de las certificaciones financieras internacionales como indicador de la creciente sofisticación del lado de la oferta. El CFA (Chartered Financial Analyst) y el FRM (Financial Risk Manager) se han convertido en requisitos de facto para quienes trabajan en gestión de inversiones y riesgos en el país.
- Las cifras son sorprendentes para la escala del mercado local: en el ranking latinoamericano de certificaciones FRM, Perú ocupa el segundo lugar. En cuanto al CFA, Perú es el tercer país de la región —después de Brasil y México— con mayor número de aplicantes.
- “Esto es un indicador clave que señala la demanda que hay por acreditaciones financieras. Y se está dando sobre todo a edades más tempranas: gente de octavo y noveno ciclo que ya comienza a sacar los primeros niveles de esas certificaciones”, destacó Rebolledo.
- Por el lado de la tecnología, los expositores coincidieron en que el boom de cuentas abiertas en bolsa en los últimos años está directamente vinculado a la proliferación de plataformas digitales de inversión. La reducción de las barreras de entrada —menores comisiones, interfaces intuitivas, acceso desde dispositivos móviles— ha permitido que un nuevo perfil de inversionista, más joven y tecnológicamente alfabetizado, se incorpore al mercado.
- Sin embargo, la tecnología también presenta riesgos. El nuevo inversionista minorista tiende a seguir modas —criptomonedas, acciones virales, sectores de moda— y carece de experiencia ante crisis severas.
- La combinación de acceso fácil, información abundante pero no siempre confiable, y baja tolerancia a las pérdidas puede generar ciclos de euforia y decepción que terminan por alejar a los nuevos participantes del mercado.
“El nuevo inversionista retail tiene curiosidad y aprendizaje financiero, no le teme al riesgo, asume riesgos con montos bajos, evalúa el desempeño, diversifica a través de ETFs y utiliza intensivamente la tecnología. Sus riesgos: siguen modas y tienen poca experiencia en crisis severas”, indicó el gerente general de Tandem Finance.
Texto:
VI.La complacencia regulatoria y el uso de información privilegiada
- Solano dedicó un pasaje importante de su intervención al problema de la complacencia regulatoria, que el estudio de Igua (2019) identificó como el principal problema del mercado de capitales peruano.
- La complacencia —entendida como la normalización de prácticas indebidas por el hecho de que ‘todos las hacen’— termina por corroer la legitimidad del sistema y sentar las condiciones para la corrupción.
- El uso de información privilegiada (insider trading) fue el ejemplo más citado. Solano relató cómo, en su trayectoria en el mercado, directores de empresas le solicitaban comprar acciones anticipándose a decisiones del directorio. ‘Le decía: la SMV está buscando su primer mártir del insider information peruano. ¿Tú quieres serlo?’, recordó con ironía.
- Si bien el uso de información privilegiada está tipificado como delito, la ausencia de una penalización efectiva ha permitido que esta práctica se normalice.
- “La complacencia lleva a la corrupción y lleva a la normalización de lo que está mal. En el mercado de capitales tenemos que erradicar la complacencia, tenemos que erradicar la normalización de lo que no está bien. Y tiene que haber penalización, porque si no hay penalización efectiva, sigue la complacencia”, sostuvo Solano.
- Esta reflexión conecta directamente con uno de los argumentos centrales de la conferencia: la confianza de los inversionistas no depende únicamente de la educación financiera, sino también de la integridad del sistema. Un mercado donde se tolera el insider trading, donde la publicidad engañosa no tiene consecuencias y donde las reglas se aplican de manera desigual entre regulados de la SMV y la SBS es un mercado que difícilmente podrá atraer a nuevos participantes.
VIII. Agenda pendiente
- Al cierre de la conferencia, los expositores confluyeron en una agenda común articulada en torno a cuatro ejes: transparencia y ética; tecnología e innovación; coordinación público-privada; y homologación regulatoria.
Transparencia y ética
- El deber fiduciario de quienes distribuyen y gestionan productos financieros fue señalado como el pilar fundamental. La adopción de estándares GIPS, la mejora en el perfilamiento de riesgos y la rendición de cuentas en el desempeño de los portafolios son medidas concretas que los expositores pusieron sobre la mesa. ‘La ética y la transparencia son importantes. Y para ello también es importante que la persona que ofrece y gestiona los productos de inversión tenga certificaciones de alto nivel’, concluyó Rebolledo.
Tecnología e innovación
- El uso de simuladores, plataformas digitales y formatos de comunicación adaptados al público —desde apps de inversión hasta videos cortos en redes sociales— es indispensable para reducir las brechas de acceso y comprensión. La SMV, según los expositores, debería también mejorar la accesibilidad y usabilidad de su sistema de información, facilitando la descarga de series de datos y la comparación de rentabilidades por parte de los inversionistas.
Coordinación público-privada
- Frente a los esfuerzos aislados que han caracterizado las iniciativas de educación financiera en el Perú, los expositores abogaron por un trabajo conjunto entre el Estado, los reguladores y la industria. La hoja de ruta del Banco Mundial ofrece un marco de referencia, pero su implementación requiere voluntad política, recursos y mecanismos de coordinación que hasta ahora han sido insuficientes.
Homologación regulatoria
- La desigualdad en las exigencias entre entidades supervisadas por la SMV y la SBS genera distorsiones competitivas y confunde al inversionista. Una cancha pareja entre fondos mutuos, SAB, AFP y compañías de seguros es condición necesaria para que el mercado funcione con reglas claras y predecibles.
- Solano cerró su intervención con una reflexión que trasciende el ámbito financiero y apunta a la construcción de ciudadanía: ‘Si tienen algo que cambiar después de haberme escuchado, cámbienlo. No se queden donde estén’. Una invitación que, en el fondo, resume el espíritu de la conferencia: la educación financiera no es un fin en sí mismo, sino una palanca para construir un país más equitativo, más formal y más competitivo.
- El mercado de capitales peruano tiene una ventana de oportunidad real. El bono demográfico aún no se ha agotado del todo, la economía mantiene el grado de inversión, la tecnología ha democratizado el acceso a los instrumentos financieros y existe un ejército de profesionales altamente certificados.
- Lo que falta, en palabras de los tres expositores, es precisamente aquello que no se compra ni se regula: confianza, transparencia y voluntad colectiva de construir un mercado que funcione para todos.