
Artículo publicado en la edición 248 de la Revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M248.pdf
En el Perú no tenemos un instituto de cooperativas. Los profesionales en el sistema hemos aprendido en el camino. Debería haber una carrera o universidad netamente de cooperativismo
- Durante años, la relación entre las cooperativas de ahorro y crédito y su regulador estuvo marcada por la desconfianza: la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) era vista, sobre todo por las entidades más pequeñas, como la entidad que llegaba para cerrar cooperativas antes que para ayudarlas a crecer.
- para ayudarlas a crecer.
- Clever Rojas, presidente de la Federación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito del Perú (Fenacrep) y gerente general de Norandino —una de las COOPAC más grandes del país—, describe un giro en ese vínculo:reuniones más frecuentes con la SBS, capacitaciones descentralizadas en regiones y, según afirma, una disposición del supervisor a no seguir cerrando cooperativas por decisión propia, sino a dejar que sean la inactividad o el incumplimiento los que definan su salida del sistema.
En esta entrevista con Microfinanzas, Rojas repasa el estado actual del sistema cooperativo, valora el reciente paquete normativo de la SBS —incluida la ampliación del plazo para constituir provisiones hasta 2029— y adelanta que la federación busca instalar mesas de trabajo diferenciadas por nivel de cooperativa para afinar, junto con el regulador, los ajustes que necesita cada tipo de entidad. También aborda, sin rodeos, lo que considera la mayor debilidad del sector: la gobernabilidad interna de las propias cooperativas.
Como presidente de la Fenacrep, ¿cómo describiría el momento actual regulatorio que atraviesan las cooperativas de crédito?
- Estoy muy contento. He tenido últimamente reuniones con la Superintendencia, con el señor Mario Zambrano (Superintendente Adjunto de Cooperativa de la SBS) y su equipo, y hay un interés de parte de la Superintendencia por ayudar a consolidar al sistema cooperativo. Ellos están saliendo a dar capacitaciones y hay una intención de no seguir cerrando más cooperativas de un momento a otro. Él me comenta que las cooperativas se van a cerrar solas, prácticamente, por inactividad o por otras causas.
- Como federación y como Superintendencia estamos llegando a un entendimiento bastante fuerte, y vamos a tratar de colaborar ambos, de hacer trabajos en conjunto velando por el sistema cooperativo. Creo que esto es crucial; eso no se veía hace tiempo. Me gusta mucho la idea de la Superintendencia de salir a cada región: están haciendo eventos y acercándose a las cooperativas. Hay una apertura bastante fuerte al sistema cooperativo.
¿Cuál es la situación actual de las cooperativas? ¿Hacia dónde va el sistema?
- Creo que las cooperativas nos vamos adecuando al sistema de regulación. Hay una maduración del sistema cooperativo, y vemos que la regulación y la supervisión de la Superintendencia nos ayudan a fortalecerlo. Con la Superintendencia hemos conversado sobre la preocupación de que se sigan cerrando cooperativas —hay muchas— y ahora estamos viendo que en el mediano plazo se deben tomar acciones concretas.
- Especialmente se está viendo el tema de fusiones y absorciones, que creo que va a tomar fuerza para ayudar a las cooperativas que lo necesitan y construir un sistema cooperativo más fuerte. Lo que avizoro es que, comparadas con años anteriores, las cooperativas están mejorando; la mayoría ya está en azul. Creo que se avecina un buen futuro para el sistema cooperativo.
Siempre se cuestionó que las normas de la SBS deberían ser distintas para el sector microfinanciero y, más aún, para las cooperativas. ¿Cree que el diseño normativo ya se está adaptando a un sistema cooperativo más pequeño?
- Creo que todavía hay un aprendizaje mutuo. Nosotros, como cooperativas, todavía nos estamos adecuando a la regulación y a la supervisión; y de parte del regulador también hay un proceso de aprendizaje. En las últimas reuniones que he tenido con ellos, mencionan que el año pasado salieron a visitar a casi todas las cooperativas y que ahora tienen una información más clara del sistema.
- Ese proceso de aprendizaje es importante porque nos va a permitir, en algún momento —y eso es lo que hemos acordado con ellos—, tener mesas de trabajo en conjunto para identificar los problemas que enfrentan las cooperativas y ver cómo la Superintendencia puede ayudar a fortalecer el sistema, en lugar de ser un obstáculo.
Una de las exigencias de la SBS es que para 2029 las cooperativas constituyan el 100% de sus provisiones. ¿Cree que podrán cumplir, sobre todo las pequeñas? ¿Debería ampliarse el plazo?
- Eso ya se ha conversado. Las cooperativas grandes no tendríamos ningún problema; en Norandino (Rojas también es gerente general de dicha cooperativa), por ejemplo, estamos pensando incluso fortalecer más el tema de provisiones. Pero sí consideramos que debería haber una pequeña flexibilización en el plazo para que las cooperativas pequeñas se puedan adecuar en el mediano plazo. Esto se está trabajando con ellos, y se está evaluando esa posibilidad de mayor flexibilidad.
El gobierno corporativo es una exigencia habitual en entidades financieras de mayor tamaño y trayectoria, como las cajas municipales. ¿Cree que ese mismo rigor debería aplicarse al directorio de las cooperativas?
- La mayor fragilidad del sistema cooperativo está en la gobernabilidad. No es un secreto para nadie, y se debería trabajar mucho el tema de capacidades y conocimiento del sistema. Ahí es donde tenemos que trabajar nosotros desde la federación, buscando espacios de fortalecimiento no solo en gobernabilidad, sino también en capacidades técnicas. Ya estamos formando comités técnicos de contadores, de riesgos y de auditoría, para practicar el principio de ayuda mutua y cooperación entre cooperativas. Es la única forma en que podemos fortalecernos, a partir de la experiencia de otras cooperativas que ya cuentan con ello.
¿Cuáles son las principales debilidades y fortalezas que encuentra hoy en el sistema?
- Empiezo por las fortalezas. Ahora hay crecimiento y consolidación; el sistema está en proceso de maduración.Ya se ven cooperativas mucho más sólidas, con avances en capital y provisiones. Una de las grandes dificultades que teníamos era la falta de comunicación con el regulador: lo veíamos como quien venía a cerrarnos y no como un aliado. Ahora el trabajo es lograr que el regulador sea un aliado para fortalecer el sistema.
- Como debilidad, diría que en el Perú no tenemos un instituto de cooperativas. Los profesionales del sistema hemos aprendido en el camino. Debería existir una carrera o una universidad especializada en cooperativismo para fortalecer las capacidades técnicas del sector.
Qué medidas considera que aún faltarían para fortalecer el sector?
- Estamos planificando. El gran avance es que ahora tenemos una apertura fuerte con la Superintendencia, que antes no teníamos. Soy directivo desde hace seis años y antes solo me había reunido una vez con el supervisor; este año ya me he reunido con ellos unas tres veces. Esa apertura nos permitirá dar a conocer nuestras dificultades. Lo que estamos planificando es tener reuniones y mesas de trabajo entre el supervisor y las cooperativas, para alinearnos y que ellos entiendan nuestras debilidades y fortalezas.
¿Cuáles son esas dificultades que le ha planteado al regulador?
- Por ahora todavía no las hemos planteado, porque prefiero primero tener esas mesas de trabajo. Les digo: “Tengamos mesas de trabajo entre las cooperativas y el supervisor”, porque las dificultades varían según el nivel. Las debilidades del nivel uno —las cooperativas más pequeñas— son totalmente distintas a las del nivel dos. No puedo opinar todavía a título propio porque no tengo un conocimiento del sector a ese nivel de detalle. La propuesta de la federación es tener mesas de trabajo con cada nivel, para identificar en el camino qué nos afecta y qué indicadores podemos mejorar.
En gestión de riesgos, ¿cómo están haciendo las cooperativas para balancear el riesgo en los créditos?
- Por iniciativa también de la Superintendencia, ahora estamos viendo el tema del sobreendeudamiento, que es bastante complejo. Estamos fortaleciendo las áreas de riesgos con límites más estrictos en la evaluación crediticia. Tenemos que invertir en ello y, como federación, estamos armando un comité técnico. A nivel de sistema sí hay personal calificado, pero no todas las cooperativas lo tienen; la idea es practicar el principio de cooperación en las áreas técnicas.
Hay sobreendeudamiento que la SBS ya haya detectado dentro de las cooperativas?
- No exactamente. Se trata más bien de una política para prevenir el sobreendeudamiento; son medidas prudenciales.
“Una de las grandes dificultades que teníamos era la falta de comunicación con el regulador: lo veíamos como quien venía a cerrarnos y no como un aliado. Ahora el trabajo es lograr que el regulador sea un aliado para fortalecer el sistema”