
Artículo publicado en la edición 248 de la Revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M248.pdf
Stephani Maita, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), analiza para Microfinanzas el plan de reactivación presentado por el MEF: el impacto de El Niño en el crecimiento, los efectos del alza de la RMV, el futuro de Petroperú y los pendientes en fiscalización tributaria e inversión pública.
- Tras el anuncio del plan de reactivación presentado por el MEF —detallado en la nota anterior—, cabe preguntarse qué tan viables son sus proyecciones y qué riesgos enfrenta su implementación. Para responder estas interrogantes, Microfinanzas conversó con Stephani Maita, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), quien evalúa el alcance real de medidas como el alza de la RMV, el ajuste fiscal y el nuevo directorio de Petroperú, además de advertir sobre los pendientes en materia de informalidad, recaudación tributaria y prevención ante El Niño.
Crecimiento y el impacto de El Niño
El MEF estima un crecimiento de 3.2% para este año. Sin embargo, en mayo el crecimiento desestacionalizado fue de solo 1.8%, el más bajo en seis meses. ¿Es viable la proyección del MEF?
- Nosotros revisamos nuestras proyecciones hace un mes y nuestra estimación de crecimiento es de 3.3% para este año, por lo que estamos bastante cerca de la cifra del MEF. Es cierto que la actividad se desaceleró en mayo debido a los sectores primarios, donde el fenómeno de El Niño ya muestra su impacto, golpeando especialmente a la pesca, el agro y la manufactura primaria. Estimamos que, sin ese efecto, la economía podría haber crecido 4%; el fenómeno le resta unos 0.7 puntos porcentuales al crecimiento anual.
- »[Nota de la redacción: esta entrevista se realizó tomando como referencia la proyección de 3.2% que el MEF manejaba antes de su conferencia de prensa. Tras ese anuncio, el ministro Elmer Cuba actualizó el estimado a un rango de entre 3.5% y 4% para este año, pese al impacto de El Niño costero]
Entonces hablamos de un crecimiento bicéfalo: por un lado, un impulso fuerte de los commodities y, por otro, un sector manufacturero deprimido por la desaceleración.
- El entorno internacional es favorable, salvo por la incertidumbre en los combustibles. Los precios de los metales y otros productos de exportación están por encima del promedio de los últimos cinco años, incluso con récords históricos. Esto ha propiciado que la inversión privada crezca a doble dígito —esperamos cerca de 13% al cierre del año— y que el consumo de los hogares se mantenga dinámico. Sin embargo, el impacto de El Niño y los precios de los combustibles le restan dinamismo a esta actividad.
El fenómeno de El Niño ya se siente en el norte y el sur del país. ¿El Gobierno está actuando a la par para mitigar este riesgo, sobre todo en la cadena de pagos?
Ya llegamos un poco tarde para las actividades de prevención, que debieron realizarse hace años, pues El Niño es un fenómeno recurrente.
- Iniciativas como el descolmatamiento de ríos y la identificación de poblaciones vulnerables, de avanzar con celeridad, podrían mitigar parcialmente los efectos de un fenómeno que se anticipa extraordinario hacia el verano del próximo año.
Anteriormente, el impacto del Niño se tradujo en alza de la morosidad. ¿Se necesitan medidas para no romper la cadena de pagos y proteger a clientes y microfinancieras?
- En episodios anteriores de El Niño se observó, en efecto, un alza en la morosidad. Según encuestas del Banco Central, las entidades financieras ya prevén aplicar criterios adicionales para el otorgamiento de créditos como medida preventiva para proteger la calidad de sus carteras.
“(El alza de la RMV) es limitada y perjudicial: encarece el costo de mano de obra para las micro y pequeñas empresas, que son el 96% del tejido empresarial, y genera incentivos para la informalidad”
Empleo juvenil y el alza de la RMV
El ministro reconoció que el empleo juvenil está fallando: el desempleo llega a 9.6%, casi el doble del promedio general. ¿Por qué la inversión privada no se traduce en más y mejor planilla juvenil?
La pandemia introdujo choques de los que ha tomado tiempo recuperarse. El empleo se ha recuperado principalmente por el lado del subempleo, es decir, con menor calidad e ingresos.
- Los jóvenes son los más afectados porque ingresan al mercado sin experiencia y existe una brecha entre lo que demanda el mercado laboral y las capacidades con las que cuentan. Desde el IPE proponemos un marco laboral específico para jóvenes, el fortalecimiento de capacidades técnicas y beneficios tributarios para su contratación.
El ministro anunció el incremento de la RMV hasta S/ 1,300 en dos tramos. Desde el IPE han señalado que esto solo beneficiaría al 2% de los trabajadores. ¿Qué tan efectiva es esta medida?
- Es limitada y perjudicial. La informalidad laboral en el Perú supera el 70%, y de los pocos trabajadores formales, solo una fracción gana la Remuneración Mínima Vital, lo que explica ese 2%. Por el contrario, la medida encarece el costo de mano de obra para las micro y pequeñas empresas, que representan el 96% del tejido empresarial, generando incentivos para incrementar la informalidad o recurrir a las llamadas “planillas negras”.
El Gobierno anunció un bono compensatorio para las micro y pequeñas empresas. ¿Es suficiente para mitigar esta precarización?
Será limitado. El efecto del encarecimiento laboral será mayor y no hay garantía de que el bono se traduzca efectivamente en el pago de remuneraciones. Además, debido a la alta informalidad tanto laboral como empresarial, es sumamente difícil fiscalizar que estos beneficios se reflejen en mejoras reales para los trabajadores.
¿Cuál sería, entonces, una medida más eficiente para generar mayores ingresos en el sector informal?
El mecanismo más directo es la mayor creación de empleo y actividad económica. Un país que crece y que invierte más refleja ese dinamismo en el incremento de los ingresos de los trabajadores. En paralelo, se requieren políticas de formalización y una ampliación de la base tributaria.
Fiscalidad, Petroperú e inversión pública
El ministro Cuba anunció un posible ajuste fiscal: el déficit pasaría de 1% a 1.2% del PBI y la deuda, de 30% a 32%. ¿Esta flexibilización pone en riesgo la solvencia fiscal o es una medida pragmática?
El MEF está haciendo una buena tarea al medir cuánto pueden reordenar las finanzas públicas dadas las circunstancias.
- Es positivo que se trabaje en coordinación con el Consejo Fiscal, revirtiendo la tendencia de gestiones anteriores que ignoraban sus advertencias sobre el desorden fiscal provocado por el Congreso. Mientras no se convierta en una medida recurrente y responda a un contexto extraordinario, como El Niño, no debería ser una señal de alarma.
Se descartó la privatización de Petroperú y se optó, en cambio, por un “directorio de lujo”. ¿Basta un cambio de perfiles técnicos para transformar una empresa que opera en rojo?
- Es una condición necesaria, pero no suficiente. Hace falta delimitar claramente sus funciones por ley —comercialización, refinación o explotación— y resolver el manejo inadecuado de la Refinería de Talara, que opera por debajo de su capacidad. Sus deudas superan los US$ 6,000 millones al 2025, por lo que se requieren medidas que garanticen su sostenibilidad en el largo plazo.
¿Qué pilares asegurarían que el gasto en inversión pública se traduzca en bienestar real para la población?
Deberían ser tres: reforzar la gestión pública, especialmente en los gobiernos subnacionales, donde existen mayores brechas de capacidad; simplificar el sistema de inversión
pública, que hoy opera con plataformas que funcionan de manera separada; y avanzar en el saneamiento de predios, uno de los mayores cuellos de botella para el desarrollo de obras.
El ministro señaló que, de 18 millones de trabajadores, solo 1.5 millones pagan impuesto a la renta, y anunció mayor fiscalización. ¿Es la medida oportuna o debería ampliarse la base de contribuyentes?
- El problema no es tanto la base tributaria, sino la evasión. El 6% de los contribuyentes del régimen general aporta más del 90% del impuesto a la renta, mientras que el 94% restante aporta menos del 10%. Es necesario fortalecer el rol fiscalizador de la SUNAT y reordenar los regímenes tributarios, que hoy son complejos y terminan dificultando la formalización.
Para cerrar, ¿cómo evalúa el avance en la digitalización y la transformación digital de las entidades del Estado?
- Ha habido avances aislados, pero del papel a la aplicación efectiva todavía hay mucho trecho. Es vital traducir los lineamientos en acciones concretas, como la estandarización de procesos y la publicación de datos abiertos.
- Ejemplos positivos son el SENACE, que ha logrado reducir los plazos de aprobación de permisos, y Perupetro, que utiliza tableros de datos integrados para promover la inversión.
“El problema no es tanto la base tributaria, sino la evasión: el 6% de los contribuyentes del régimen general aporta más del 90% del impuesto a la renta”