
El peso mexicano extendió su fortaleza frente al dólar durante la sesión de este viernes 4 de septiembre, llevando al USD/MXN por debajo de la barrera de 16.90 y hasta la zona de 16.86 pesos por dólar, su nivel más bajo desde mayo de 2024. La moneda mexicana llegó a apreciarse alrededor de 0.7%, prolongando el movimiento favorable observado durante las últimas semanas y confirmándose como una de las divisas latinoamericanas con mejor comportamiento reciente.
- El avance resulta especialmente significativo porque se produjo en una jornada en la que el dólar estadounidense encontró respaldo frente a varias de las principales monedas internacionales. La fortaleza del peso sugiere que los factores internos y los flujos hacia activos mexicanos continúan teniendo un peso considerable sobre el mercado cambiario, permitiendo que la moneda local absorba parte de la presión procedente del fortalecimiento global del billete verde.
- La atención de los mercados estuvo concentrada principalmente en el reporte laboral de Estados Unidos. Las nóminas no agrícolas aumentaron en 162,000 puestos de trabajo durante agosto, muy por encima de los aproximadamente 55,000 esperados por el mercado. Además, la tasa de desempleo se mantuvo en 4.1%, mientras que los datos de junio y julio fueron revisados al alza en conjunto, reforzando la percepción de que el mercado laboral estadounidense conserva una mayor resistencia de la anticipada.
- La reacción inicial favoreció al dólar y provocó un retroceso temporal del peso, debido a que un mercado laboral sólido aumenta el margen de la Reserva Federal para mantener una política monetaria restrictiva. Las expectativas de una posible subida de 25 puntos básicos en septiembre aumentaron considerablemente después del informe, con las probabilidades del mercado moviéndose alrededor del 60%, aunque estas cifras continúan cambiando conforme los inversionistas incorporan nueva información.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense también reaccionaron al alza después de conocerse las cifras laborales. El rendimiento del bono a 10 años volvió a aproximarse a la zona de 4.80%, mientras que los vencimientos de corto plazo registraron movimientos incluso más pronunciados. Normalmente, un incremento de los rendimientos estadounidenses representa un factor negativo para monedas emergentes como el peso, ya que reduce parte del atractivo relativo de mantener posiciones en activos denominados en monedas con mayores tasas.
- Sin embargo, el peso mexicano consiguió revertir rápidamente la presión inicial y alcanzó nuevos máximos de más de dos años frente al dólar. Uno de los factores que continúa respaldando a la moneda es el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos. La tasa de referencia de Banco de México se mantiene en 6.50%, todavía en niveles relativamente elevados, mientras la inflación mexicana se encuentra alrededor del 3.1% anual, aunque la inflación subyacente permanece más cerca del 4%. Este escenario mantiene cierto atractivo para las estrategias de carry trade.
- El siguiente gran catalizador para el USD/MXN será la publicación de los próximos datos de inflación estadounidense. Después de la fortaleza mostrada por el empleo, una inflación superior a las expectativas podría reforzar todavía más el argumento a favor de una subida de tasas de la Fed en septiembre y generar presión alcista sobre el dólar. En cambio, señales de moderación de los precios podrían reducir nuevamente esas expectativas y permitir que el peso intente extender su apreciación.
- Desde el punto de vista técnico, la zona de 16.80 pesos por dólar aparece ahora como uno de los soportes psicológicos más importantes para el USD/MXN. Una ruptura clara y sostenida por debajo de este nivel podría abrir espacio para una nueva extensión del movimiento bajista y fortalecer la percepción de que la tendencia favorable para el peso todavía conserva impulso. Después de perforar 17.00 y posteriormente 16.90, el mercado se encuentra explorando niveles que no habían sido observados durante más de dos años.
No obstante, la velocidad de la apreciación también obliga a mantener cierta cautela. Los indicadores técnicos comienzan a mostrar condiciones de sobreventa en el USD/MXN, lo que aumenta la posibilidad de correcciones o rebotes técnicos de corto plazo. Además, cualquier incremento inesperado de la aversión global al riesgo, un nuevo repunte de los rendimientos estadounidenses o una postura todavía más restrictiva de la Reserva Federal podría favorecer una recuperación del dólar después de las fuertes caídas recientes.
- En conclusión, el peso mexicano mantiene un notable impulso y la caída del USD/MXN hasta la zona de 16.86 confirma la fortaleza que ha desarrollado la moneda durante las últimas semanas. El sorprendente aumento de 162,000 empleos en Estados Unidos elevó las expectativas de una nueva subida de tasas de la Reserva Federal, pero hasta ahora no ha conseguido revertir la tendencia del peso. La atención se concentra ahora en 16.80, cuya ruptura podría extender las ganancias de la moneda mexicana, mientras que los próximos datos de inflación estadounidense serán fundamentales para determinar si el dólar logra recuperar terreno o si el peso continúa avanzando hacia nuevos máximos.