
- Con una estrategia dual pionera, la institución microfinanciera pasó de reforzar su balance a emitir deuda verde de impacto, atrayendo a gigantes como la IFC y fondos climáticos. Este modelo sienta un precedente: demostrar solvencia abre las puertas a capital especializado que transforma la economía real.
El 2025 marcó un punto de inflexión para Caja Cusco. En abril, con una emisión de S/ 20.5 millones, se convirtió en la primera caja municipal en colocar bonos subordinados a inversionistas locales, un hito de solvencia. Antes de que terminara el año, ese mismo acceso al mercado le permitió colocar un instrumento más sofisticado: bonos subordinados temáticos climáticos, captando US$ 15 millones de fondos de impacto como LAGreen.
- Este doble movimiento financiero consolida una cartera sostenible verificada que ya supera los S/ 165 millones y financia desde agricultura ancestral hasta tecnología contra la deforestación.
Solvencia vs. Impacto
La clave para entender el hito dual está en la naturaleza de cada emisión:
El Bono de Solvencia (abril 2025): Fue una emisión subordinada tradicional. Su objetivo principal era fortalecer el patrimonio de nivel 2 de la entidad, cumpliendo con la normativa de la SBS —que autorizó un programa hasta por S/ 150 millones— y respaldando el crecimiento general del negocio. Marcó un antes y un después en el acceso al mercado de capitales para las cajas municipales.
El Bono de Impacto (programa 2025, con desembolso clave en diciembre): Es una emisión subordinada sostenible o temática. Bajo un marco alineado a estándares internacionales, su objetivo es financiar exclusivamente la cartera verde y social. Por ejemplo, la inversión de US$ 15 millones del fondo LAGreen en diciembre de 2025 está contractualmente destinada en un 60% a créditos verdes/azules, 30% a mujeres líderes de negocios y 10% a la Amazonía. Atrae a inversionistas que buscan rentabilidad con impacto ambiental medible.
El motor del crecimiento verde
- Este salto cualitativo hacia las finanzas de impacto tiene sus raíces en un portafolio sólido y verificable. Desde una cartera de S/ 3 millones en 2019, el segmento verde de Caja Cusco ha crecido hasta superar los S/ 165 millones y 17,000 clientes en 2025. Este crecimiento se sustenta en alianzas con actores como Finance in Motion, COFIDE, Water.org, el Minam y Midagri, y en productos financieros innovadores:
Agro Protector: Usa tecnología satelital contra la deforestación (Ganador Fintech América 2024).
Agro Nativo: Financia cultivos ancestrales y preservación de papas nativas (Premio Nacional Ambiental Antonio Brack Egg 2024).
Soluciones de impacto: Biodigestores, financiamiento de micro riego y acceso a agua potable.
Impacto medible y una visión clara
- Los recursos de estos instrumentos sostenibles apuntan a beneficiar a más de 100,000 familias en 10 años. Los KPIs actuales ya muestran un camino recorrido:
- Más de 98,000 familias con calidad de vida mejorada.
- Más de 50,000 mujeres emprendedoras impulsadas.
- Preservación de 120 especies nativas y financiación de 80,000 hectáreas de cultivos tradicionales.
- Para 2026, la entidad proyecta que su cartera verde represente el 6% de su cartera total, consolidándose como un pilar central de su negocio.