
- El avance de la tecnología y el uso creciente de canales digitales han facilitado muchas actividades cotidianas, desde realizar operaciones bancarias hasta gestionar un negocio desde un teléfono móvil. Sin embargo, también han aumentado los riesgos asociados al robo de identidad digital, una modalidad de fraude en la que delincuentes obtienen información personal para hacerse pasar por otra persona y realizar actividades sin autorización.
- Las consecuencias pueden incluir accesos indebidos a cuentas bancarias, solicitudes de créditos fraudulentos, compras no autorizadas o el uso ilegal de información sensible. Por ello, resulta fundamental adoptar hábitos que ayuden a proteger los datos personales y financieros.
- Ante este escenario, Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor y especialista del Consultorio Financiero de Mibanco, señala: «La identidad digital se ha convertido en un activo tan valioso como cualquier otro recurso financiero. Proteger nuestra información personal es clave para prevenir fraudes y mantener la seguridad de nuestras operaciones diarias».
En esa línea, el especialista comparte cuatro recomendaciones para reducir el riesgo de robo de identidad digital:
1.- Protege tu información personal en internet
- Es importante evitar compartir públicamente datos sensibles como números de documentos, información bancaria, direcciones o fotografías de documentos personales. Cuanta más información esté disponible en línea, mayores oportunidades tendrán los delincuentes para utilizarla de forma indebida.
2.- Utiliza contraseñas seguras y diferentes para cada cuenta
- Emplear la misma contraseña en múltiples plataformas aumenta el riesgo de acceso no autorizado. Lo recomendable es utilizar claves robustas, que combinen letras, números y caracteres especiales, además de actualizarlas periódicamente.
3.- Activa la verificación en dos pasos
- La autenticación de dos factores añade una capa adicional de protección al requerir un código de verificación adicional para acceder a las cuentas. Esta medida dificulta que terceros puedan ingresar incluso si conocen la contraseña principal.
4.- Desconfía de mensajes o enlaces sospechosos
- Muchos casos de robo de identidad comienzan a través de correos electrónicos, mensajes de texto o comunicaciones falsas que buscan obtener información confidencial. Antes de ingresar datos personales o financieros, es importante verificar siempre la autenticidad del remitente y del sitio web.
La prevención continúa siendo la mejor herramienta frente a las amenazas digitales. Adoptar medidas de seguridad y desarrollar hábitos responsables en el uso de la tecnología puede ayudar a proteger la información personal, reducir el riesgo de fraude y fortalecer la confianza en el entorno digital.