
Artículo publicado en la edición 245 de la revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M245.pdf
- El BCR registra un crecimiento de 17% en el ecosistema fintech entre 2023 y 2024. Pagos, préstamos y cambio de divisas concentran la mayor actividad, mientras el regulador flexibiliza su sandbox para no frenar la innovación.
- Imagine que usted tiene una pequeña tienda de abarrotes en Lima. Necesita con urgencia S/ 5,000 para reponer mercadería antes del fin de semana, pero su banco le pide estados financieros, garantías y le dice que la respuesta llegará en tres semanas. Entonces, alguien le comenta de una aplicación (formal y regulada) en su celular que le puede prestar ese dinero hoy, analizando sus ingresos y su historial de ventas sin pedirle una sola garantía. Eso, en esencia, es lo que las empresas fintech están haciendo en el Perú: llenar los vacíos que el sistema financiero tradicional no ha podido —o no ha querido— cubrir.
- Según el último Reporte del Sistema Nacional de Pagos y del Sector Fintech en Perú, elaborado por el Banco Central de Reserva (BCR), al cierre de 2024 el ecosistema fintech peruano contaba con 237 empresas registradas, frente a las 203 que operaban en 2023. Ese crecimiento del 17% en un solo año no es casualidad: refleja tanto el apetito emprendedor como las brechas que aún existen en la bancarización del país.
Un ecosistema diverso, pero concentrado en pagos
- ¿Qué hacen todas estas empresas? El reporte del BCR detalla, con cifras claras, qué servicios financieros digitales predominan en el mercado local.
- El segmento más relevante es el de pagos y transferencias, que agrupa al 25% de las empresas del ecosistema. Muy cerca se ubican los préstamos, con un 23%. Le siguen la gestión financiera empresarial (12%) y el cambio de divisas (11%).
- En un segundo escalón aparecen las compañías que ofrecen su infraestructura tecnológica como servicio, conocidas como Fintech as a Service (8%), y los servicios con activos virtuales (6%). Finalmente, sectores de menor participación como factoring, insurtech y crowdfunding completan el panorama.
- En términos prácticos, esto significa que la mayoría de las fintech peruanas se han especializado en hacer más fácil pagar, transferir dinero, pedir prestado o cambiar dólares. Son los servicios más cotidianos del sistema financiero, y precisamente por eso son los que más demanda generan.
Préstamos: el crédito sin garantías llega a las MYPE
- El segmento de préstamos es, quizás, el más transformador. Al cierre del segundo semestre de 2025, el saldo de crédito del sistema financiero otorgado a empresas fintech llegó a S/ 13,84 millones, impulsado principalmente por préstamos de equipos de cómputo y financiamiento orientado al arrendamiento de divisas. En paralelo, el financiamiento que el propio sistema financiero regulado otorga a las fintech se redujo a S/ 75 mil.
- ¿A quiénes prestan estas empresas? Fundamentalmente, a dos tipos de clientes. Por un lado, están las micro y pequeñas empresas (MYPE): las fintech de préstamos les ofrecen créditos sin exigir garantías físicas, basándose en la evaluación del riesgo a través de datos transaccionales, información de proveedores y empleados, y selección cuidadosa de clientes. Por otro lado, están las personas naturales: las fintech les conceden préstamos a montos bajos y plazos cortos, destinados a cubrir gastos administrativos o a generar nuevos negocios.
- Una fintech ha destacado por alcanzar colocaciones de hasta US$ 100 millones, operando con modelos de descuento por planilla y esquemas de crédito por ingresos recurrentes.Estas son señales de que el sector ya no es solo experimental: hay actores que han logrado escala y sofisticación operativa.
- El reporte también identifica una tendencia preocupante: la presencia de plataformas de préstamos informales e ilícitas, que han afectado la reputación del sector. La asociación gremial ha respondido impulsando la creación de un buró de crédito consolidado y coordinando con autoridades para identificar operadores ilegales.
Cambio de divisas barato
- Si alguna vez cambió dólares en una casa de cambio digital en vez de ir a un banco, probablemente pagó menos. Los datos del BCR lo confirman.
- En los últimos doce meses, el spread de cambio de divisas de las fintech —es decir, la diferencia entre el precio al que compran y venden el dólar— representó el 37% del spread ofrecido por la banca. Dicho de otro modo: las fintech cobran menos de la mitad de lo que cobran los bancos por cambiar moneda. Al cierre de diciembre de 2025, el spread promedio en las plataformas fintech fue de S/ 0,031, frente a S/ 0,083 en la banca.
- Sin embargo, hay un matiz importante: las fintech de cambio de divisas registran mayor variabilidad en sus tipos de cambio. Es decir, el precio puede ser mejor en promedio, pero fluctúa más, lo que representa un riesgo para quienes necesitan previsibilidad en sus operaciones.
- El volumen de operaciones también ha crecido. En el primer semestre de 2025, las fintech movieron US$ 2,668 millones en compra y venta de divisas, frente a los US$ 2,035 millones del segundo semestre de 2024. Ese crecimiento de 31% refleja que cada vez más peruanos —y empresas— confían en estas plataformas para sus operaciones cambiarias.
- ¿Quiénes son los usuarios? Tanto personas naturales como jurídicas. Para personas naturales, el monto promedio por operación es menor: las fintech capturan el segmento minorista que antes iba a las casas de cambio físicas. En el caso de empresas, el ticket promedio es más alto: S/ 1,081 millones en compras y S/ 931 millones en ventas durante el primer semestre de 2025.
- La misma lógica se aplica en el otro sentido: las casas de cambio digital, un formato donde el cambio de divisas se integra a las aplicaciones financieras cotidianas, se consolidan como una funcionalidad frecuente dentro de plataformas más amplias.

En Pagos las fintech llegan a los puntos de venta
- El segmento de pagos tiene una dinámica particular. El reporte del BCR detalla que el registro de acuerdos de pago con tarjeta (APT) incluye entidades que operan bajo tres roles: como emisoras de tarjetas, como adquirentes (las que instalan los terminales de pago en comercios) y como facilitadoras. En el Perú, las fintech que operan en este espacio ofrecen soluciones como botones de pago en páginas web, interfaces digitales y terminales de punto de venta.
- En el primer semestre de 2025, los procesadores de pagos asociados a las fintech procesaron compras con tarjeta por aproximadamente S/ 2,900 millones, y el número de tarjetas procesadas alcanzó los 49 millones. Estos datos posicionan a las fintech de pagos como un actor relevante en la infraestructura de comercio digital del país.
Factoring, la factura como herramienta
- Otro segmento que merece atención especial es el factoring. Su nombre es técnico, pero la idea es sencilla: una empresa emite una factura por un servicio prestado, pero no puede esperar 60 o 90 días a que el cliente la pague. La fintech le compra esa factura hoy, adelantándole el dinero, y luego cobra al deudor original. Si el deudor no paga, la responsabilidad depende del tipo de factoring acordado.
- Según el reporte, el mercado de factoring a través de fintech creció 14,8% interanual en el segundo semestre de 2025 en número de operaciones, y las facturas negociables aumentaron en el mismo período. El dinamismo del sector se explica, en parte, porque se trata de un instrumento especialmente útil para las MYPE: les permite obtener liquidez inmediata sin trámites largos y sin endeudarse formalmente.
Mercado de capitales y AFP
- Hay un fenómeno menos visible, pero igualmente significativo: las fintech están facilitando el acceso de personas comunes al mercado de capitales. Plataformas especializadas ofrecen acceso a instrumentos de inversión como acciones, bonos y fondos mutuos, incluyendo productos extranjeros que antes solo estaban al alcance de grandes inversionistas.
- En el segundo semestre de 2025, el número de facturas negociables gestionadas a través de estas plataformas llegó a 573,000 unidades, y el monto negociado alcanzó los S/ 1,479 millones. Asimismo, el perfil de los inversionistas está cambiando: el 98% de los partícipes son personas naturales, y el 84% del patrimonio administrado está en manos de inversores individuales (versus el 73% registrado en 2020).
- Las AFP también se suman a esta tendencia. Las administradoras de fondos de pensiones vienen implementando plataformas digitales que permiten realizar aportes voluntarios desde billeteras digitales y aplicaciones móviles, sin necesidad de ir a una agencia. En diciembre de 2025, el porcentaje de partícipes que realiza aportes voluntarios subió al 98%, aunque el monto mínimo requerido sigue siendo una barrera para algunos.
El sandbox de la SBS
- El crecimiento del sector ha forzado al regulador a moverse. En noviembre de 2025, la SBS modificó el Reglamento para la Realización Temporal de Actividades en Modelos Novedosos, más conocido como el sandbox regulatorio. En lenguaje simple: el sandbox es un espacio controlado donde las empresas fintech pueden probar nuevos modelos de negocio sin necesitar todos los permisos que normalmente se requieren, a cambio de operar bajo supervisión y con límites definidos.
- Las modificaciones más relevantes incluyen: ampliar el plazo máximo de las pruebas piloto de 12 a 18 meses; permitir que dos o más empresas desarrollen modelos innovadores de forma conjunta (ejecución colaborativa); y la posibilidad de que empresas no supervisadas accedan directamente al sandbox sin necesidad de contar con una entidad supervisada de respaldo.
- Este ajuste regulatorio busca equilibrar dos objetivos que, a veces, parecen contradictorios: fomentar la innovación sin descuidar la protección del consumidor ni la estabilidad del sistema financiero.
- El consenso de los especialistas “el ecosistema fintech peruano está transición. Ya no es un conjunto de startups experimentales: hay actores con escala, modelos de negocio probados y creciente penetración en segmentos que el sistema financiero tradicional no cubre bien”.
- Lo que está claro es que el ciudadano de a pie —el dueño de la tienda de abarrotes, el emprendedor que necesita liquidez, el ahorrador que quiere invertir su dinero— tiene hoy más opciones que hace cinco años. Y eso, en un país donde la inclusión financiera sigue siendo una deuda pendiente, no es un dato menor.
“En términos prácticos, esto significa que la mayoría de las fintech peruanas se han especializado en hacer más fácil pagar, transferir dinero, pedir prestado o cambiar dólares”
“Las fintech cobran menos de la mitad de lo que cobran los bancos por cambiar moneda. Al cierre de diciembre de 2025, el spread promedio en las plataformas fintech fue de S/ 0,031, frente a S/ 0,083 en la banca”