
- El peso chileno se depreció frente al dólar en un contexto de mayor demanda de activos refugio, debido al repunte de las tensiones geopolíticas, que ha incrementado la aversión global al riesgo.
En este tipo de entornos, las divisas de los mercados emergentes con mayor exposición al riesgo suelen verse penalizadas, ya que aumenta la volatilidad y el dólar tiende a fortalecerse.
Los datos internos contribuyeron a aumentar la presión sobre la moneda. El índice mensual de actividad económica de Chile (Imacec) cayó un 0,1 % interanual en enero, debido principalmente a la disminución de la producción de bienes (un 1,5 % interanual).
- Este resultado se vio marcado por una menor actividad minera, junto con un comportamiento más débil de los componentes industrial y agrícola.
El sector servicios mostró una mayor resiliencia, con un crecimiento del 1,4 % interanual; no obstante, el conjunto de la actividad revela un patrón de crecimiento desigual, lo que mantiene al peso vulnerable a nuevas sorpresas negativas en los datos.
En los próximos días, los factores externos seguirán siendo determinantes para la evolución del mercado. Un escenario prolongado de aversión al riesgo podría mantener al peso bajo presión, especialmente si el apoyo de las materias primas no es suficiente para compensar la fortaleza del dólar y los elevados niveles de volatilidad.
- En el ámbito interno, las próximas publicaciones sobre inflación y actividad serán fundamentales para definir las expectativas acerca de la orientación de la política monetaria y la evolución del crecimiento económico.