
El EUR/USD inició la semana con un impulso sólido, alcanzando la zona de 1.1650, su nivel más alto en dos semanas. El avance se explica principalmente por la debilidad persistente del dólar estadounidense, en un entorno en el que los mercados globales ajustan agresivamente sus expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal. Aunque el PMI final compuesto de la Eurozona para noviembre fue revisado ligeramente a la baja hasta 49.6, manteniéndose en terreno de contracción, este dato no logró frenar el apetito por el euro.
El foco del mercado sigue puesto en Estados Unidos, donde los inversores descuentan con una probabilidad elevada un recorte de 25 puntos básicos por parte de la Fed en su reunión de la próxima semana. Además, varios operadores ya proyectan un ciclo de recortes más amplio para 2026, anticipando una postura más acomodaticia ante la desaceleración de la actividad económica. Este giro en las expectativas está presionando los rendimientos de los bonos del Tesoro, debilitando al dólar y favoreciendo un movimiento alcista del EUR/USD.
Un elemento adicional que influye en el panorama es la creciente especulación sobre la posible nominación de Kevin Hassett como presidente futuro de la Reserva Federal. Su perfil más dovish y su inclinación por tasas más bajas han reforzado las previsiones de una política monetaria más flexible a mediano plazo. Esto contribuye a reducir las primas de riesgo en dólares y a fortalecer el atractivo relativo del euro.
Durante esta jornada, los operadores estarán atentos al PMI manufacturero del ISM en Estados Unidos, con previsiones cercanas a 48.6, un nivel que continúa señalando contracción industrial. Un dato más débil podría elevar aún más las apuestas por un recorte inmediato de las tasas en diciembre, lo que añadiría presión adicional sobre el dólar. Por el contrario, una cifra mejor a la esperada podría introducir cierta volatilidad de corto plazo en el par.
La agenda económica de la semana también incluye indicadores clave del lado europeo. El martes se publicará el IPC armonizado de la Eurozona, un dato relevante para evaluar la consistencia del proceso de desinflación. Asimismo, el miércoles se darán a conocer los PMIs de servicios, mientras que el viernes se espera una lectura actualizada del índice PCE en Estados Unidos, la métrica favorita de la Fed para monitorear la inflación.
En el ámbito técnico, el EUR/USD conserva una estructura constructiva, con el precio respetando zonas de soporte relevantes y manteniéndose por encima de los promedios móviles, lo que refuerza el sesgo alcista. Mientras la narrativa de recortes de tasas en EE.UU. se mantenga vigente y la Eurozona continúe mostrando estabilidad relativa, el par podría extender su avance hacia resistencias superiores en el corto plazo.
Finalmente, el sentimiento de mercado sigue inclinado a favor del euro, respaldado por un diferencial de expectativas monetarias cada vez más favorable. En un escenario en el que la Fed se aproxima al inicio de un ciclo de flexibilización y el BCE mantiene una postura más conservadora, los flujos podrían seguir beneficiando al EUR/USD en las próximas sesiones.
En conclusión, el EUR/USD mantiene un claro sesgo alcista impulsado por la debilidad del dólar, las crecientes apuestas por un recorte de tasas en Estados Unidos y una agenda económica cargada de datos relevantes que podrían reforzar esta tendencia. Mientras la narrativa de desaceleración en EE.UU. se consolide y la Eurozona no presente sorpresas negativas significativas, el par tiene margen para seguir apreciándose a corto plazo.