
Artículo publicado en la edición 245 de la revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/S23.pdf
- “Hoy, la Caja Metropolitana no solo ha recuperado su solidez. Ha definido un camino claro para crecer de manera sostenible, con disciplina, visión y foco en el largo plazo.”
- Asumimos la conducción de la Caja Metropolitana de Lima con un diagnóstico claro: la institución necesitaba un cambio profundo. No se trataba de crecer más, sino de corregir el rumbo. Por eso, desde el inicio definimos un principio que guio toda la gestión: dejar de perseguir ser la caja más grande para convertirnos en la mejor caja de Lima.
- Ese enfoque marcó cada decisión. Recibimos una entidad golpeada, con pérdidas operativas cercanas a S/ 1,5 millones mensuales, un patrimonio debilitado y un modelo de negocio que había perdido sostenibilidad. Frente a ese escenario, actuamos con rapidez y disciplina, ejecutando un plan que priorizó el orden financiero, la calidad de cartera y la eficiencia operativa.
- El 2023 fue un año de sinceramiento. Capitalizamos la institución con S/ 20 millones, limpiamos la cartera, fortalecimos provisiones y reorientamos el negocio hacia colocaciones sanas. Era indispensable reconstruir la base antes de pensar en crecer.
2 . El 2024 marcó el punto de inflexión. Revertimos la tendencia negativa, alcanzamos el equilibrio y volvimos a generar utilidades, cercanas a S/ 5 millones. Lo hicimos manteniendo la morosidad en niveles controlados y por debajo del promedio del sistema de cajas, lo que confirmó que el crecimiento debía sostenerse en calidad, no en volumen.
3 . El 2025 consolida este proceso. Cerramos con utilidades netas de S/ 23,75 millones y un ROE de 27%, el más alto del sistema. En solo tres años, pasamos de pérdidas anuales de S/ 18 millones a utilidades superiores a esa cifra, logrando un giro de más de S/ 36 millones. Este resultado refleja una gestión técnica, transparente y enfocada en resultados, sin interferencias.
Con la institución recuperada, proyectamos el siguiente paso. Nuestra visión al 2028 es clara: consolidar a la Caja Metropolitana como una entidad multinegocios, con liderazgo en créditos pignoraticios y presencia relevante en microfinanzas, crédito hipotecario, banca empresa y consumo. Todo ello con la mira en la construcción de un banco municipal competitivo en Lima y el país.
- Para lograrlo, estamos ejecutando una agenda estructural. Implementaremos un nuevo *core* bancario, avanzaremos en la certificación de gestión integral de riesgos bajo el método ASA (Advanced Measurement Approach), impulsaremos una transformación digital moderna y utilizaremos inteligencia artificial para mejorar la productividad y la toma de decisiones. El objetivo es claro: escalar con eficiencia.
- En paralelo, continuaremos fortaleciendo el capital y el gobierno corporativo. Evaluamos la emisión de bonos subordinados, trabajamos en mejorar la calificación de riesgo y avanzamos hacia la incorporación de un socio estratégico internacional, lo que exigirá y garantizará estándares de gestión alineados a las mejores prácticas.
- Esta evolución irá acompañada de una transformación en la experiencia del cliente. Sabemos que no contamos con la red más extensa del sistema, por lo que nuestra diferenciación estará en el servicio: ágil, seguro y sin fricciones. Simplificaremos procesos, profundizaremos la digitalización y fortaleceremos las capacidades de nuestros equipos para convertir cada interacción en una ventaja competitiva.
Con la solidez alcanzada, iniciamos también una nueva etapa en el posicionamiento de la marca.Buscamos consolidarnos como una institución financiera referente en Lima, asociada a confianza, eficiencia y cercanía con el emprendedor. Nada de esto sería posible sin el principal activo de la organización: las personas. Hemos construido un equipo con experiencia, criterio técnico y compromiso, bajo una cultura basada en la integridad, la transparencia y la meritocracia. Nuestro enfoque es claro: atraer, desarrollar y retener talento que sostenga esta transformación en el tiempo.
Más allá de los resultados financieros, el propósito se mantiene. Cada crédito representa una oportunidad para un emprendedor, una empresa o una familia. Cada depósito implica una responsabilidad que asumimos con prudencia. Ese equilibrio entre impulsar crecimiento y proteger el ahorro define nuestra gestión. A todos nuestros clientes, nuestro más sincero agradecimiento por su confianza.
Hoy, la Caja Metropolitana no solo ha recuperado su solidez. Ha definido un camino claro para crecer de manera sostenible, con disciplina, visión y foco en el largo plazo.