
Artículo publicado en la edición 245 de la revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/S22.pdf
- Luis Fernando Vergara asumió la presidencia con la convicción de que las finanzas y la protección de la biodiversidad pueden ir de la mano. Bajo su liderazgo, Caja Cusco se convirtió en la primera caja municipal en emitir un bono subordinado sostenible climático, y hoy su cartera verde supera los S/ 174 millones. En esta entrevista, Vergara detalla los avances de la estrategia ASG, el fortalecimiento del gobierno corporativo y la ambición de convertir a la caja en el referente indiscutible de las finanzas sostenibles en el Perú.
Caja Cusco marcó un hito en 2025 al emitir el primer bono subordinado sostenible climático de una caja municipal. ¿Qué significa esto para el mercado de capitales peruano?
- Es un paso histórico. Para Caja Cusco, consolida nuestro liderazgo al integrar finanzas verdes con la protección de la biodiversidad bajo estándares internacionales como los de la ICMA y S&P Global. Para el sistema de cajas, marca una ruta: demuestra que podemos estructurar instrumentos de alto nivel, elevando el estándar del sector y canalizando recursos hacia un desarrollo responsable.
Su cartera verde alcanzó los S/ 174 millones a marzo de 2026. ¿Cuál es el horizonte de crecimiento y quiénes demandan estos productos?
- Nuestra meta es alcanzar los S/ 213 millones al cierre de 2026 y llegar a los S/ 250 millones para 2027. La demanda viene de micro y pequeños empresarios y productores rurales que buscan ser más eficientes. Financiamos principalmente agropecuario sostenible, energías renovables, comercio ecoeficiente y transporte sostenible; ayudamos a que reduzcan su impacto ambiental y sus costos operativos.
La estrategia ASG nació en 2019. ¿En qué punto se encuentra hoy la institución tras seis años de camino?
- Hemos evolucionado de una etapa de aprendizaje hacia una integración estructural. La sostenibilidad ya no es un anexo, es transversal a nuestro negocio. Hemos aprendido que escuchar al cliente es vital; gracias a eso hoy tenemos productos sólidos como Agroprotector, Crediazul, Agronativo y Biodigestor, que responden a necesidades reales de protección de la biodiversidad.
¿Cómo ha robustecido Caja Cusco su gobierno corporativo, un pilar a menudo invisible del ASG?
- La gobernanza es el cimiento de nuestra integridad, cimentada en nuestros valores ancestrales: Ama Sua, Ama Llulla y Ama Quella. Hemos profesionalizado el Directorio, fortalecido los comités especializados —riesgos, auditoría y sostenibilidad— y robustecido nuestras políticas anticorrupción y transparencia bajo estos principios éticos. Esta estructura sólida es lo que permite que nuestros grupos de interés mantengan una confianza plena en nuestra gestión.
Más allá de los indicadores financieros, ¿cómo miden el impacto social real de su cartera?
- Lo medimos a través de la inclusión y el desarrollo. Seguimos de cerca el número de clientes atendidos, nuestra capilaridad en zonas rurales y el acceso al sistema financiero para sectores tradicionalmente excluidos, como las mujeres emprendedoras. Estamos reportando progresivamente indicadores de generación de empleo y mejora de ingresos porque nuestro objetivo final es transformar la calidad de vida de las familias.
Ante la deforestación y el cambio climático en la Amazonía cusqueña, ¿cómo gestiona Caja Cusco el riesgo en su cartera?
- Utilizamos nuestro sistema SARAS y herramientas tecnológicas avanzadas. Por ejemplo, nuestro producto Agroprotector se vincula con Global Forest Watch para monitorear la capa boscosa en sectores como el café y el cacao. No solo gestionamos el riesgo: ofrecemos periodos de gracia y condiciones adaptadas a los ciclos productivos, impulsando la resiliencia de nuestros clientes ante el clima.
¿Cuál es la ambición de Caja Cusco para los próximos cinco años en materia de sostenibilidad?
- Queremos ser el referente indiscutible de las finanzas sostenibles en el Perú, impulsando lo que entendemos como la nueva riqueza del país: un crecimiento que equilibra el éxito económico con el bienestar social y ambiental. Nuestra hoja de ruta incluye incrementar nuestra cartera verde, reducir nuestra huella operativa, emitir nuevos instrumentos sostenibles y, fundamentalmente, avanzar hacia la medición del impacto de todo nuestro portafolio. Para nosotros, la sostenibilidad es la esencia de nuestra visión de negocio.