
Artículo publicado en la edición 249 de la Revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M249.pdf
Tras continuas postergaciones y un borrador que encendió alertas laborales y regulatorias, el Ejecutivo presentó al Congreso con un paquete más acotado de delegación de facultades, pero todavía de enorme alcance. El núcleo económico apuesta por formalización, crédito, productividad y simplificación; su credibilidad dependerá de que no confunda desregulación con capacidad estatal, ni urgencia con cheque en blanco.
- A las 8:04 p.m. del viernes 28 de agosto, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) difundió el proyecto que el Gobierno de Keiko Fujimori venía anunciando desde su mensaje del 28 de julio. El Oficio N.° 245-2026-PR, marcado como “Muy Urgente”, solicitó al Congreso delegar facultades legislativas por 120 días calendario. El expediente final agrupa 66 solicitudes en ocho materias: seguridad; MYPE; empleo; simplificación y transformación digital; desarrollo productivo; tributación y aduanas; reforma del Estado; y vivienda y saneamiento.
- La llegada del documento importa tanto por su contenido como por su trayectoria. El Ejecutivo acumuló cinco postergaciones y, en el camino, circuló un borrador que abrió un frente político: proponía, entre otros puntos, mayor flexibilidad en los ceses por causas objetivas, cambios más amplios en beneficios laborales, una reducción explícita de feriados, participación privada en servicios penitenciarios y facultades más extensas para reorganizar entidades públicas.
- El texto final retiró o estrechó varios de esos extremos. La secuencia confirma un repliegue parcial frente al borrador, aunque el Gobierno no ha atribuido públicamente esos cambios a la controversia generada por la filtración.
- El 31 de agosto, además, el Ejecutivo tuvo que completar el expediente con el acta certificada del Consejo de Ministros que acreditaba la aprobación unánime y la condición de urgencia. Ese mismo día, la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados se declaró en sesión permanente por 18 votos contra dos para acelerar el análisis. En otras palabras: el debate dejó de ser sobre un borrador filtrado y pasó a ser sobre una delegación concreta, cuyo tamaño obliga al Congreso a separar lo urgente de lo estructural.
Radiografía: 66 solicitudes en ocho bloques
- La siguiente tabla resume la distribución del pedido por materia y anticipa dónde se concentra el peso económico del paquete.
Qué cambió frente al borrador filtrado
- El contraste entre la versión que circuló a fines de julio y el texto finalmente presentado ayuda a entender qué tan lejos llegó el repliegue del Ejecutivo:
MYPE: formalizar no es solo abaratar la entrada
- El bloque MYPE tiene apenas tres solicitudes, pero varias de ellas abren múltiples frentes a la vez. La primera busca reducir barreras y requisitos, hacer gratuitos determinados servicios vinculados con la formalización, ampliar la inclusión financiera y digital, y fortalecer el factoring.
- La segunda crea un marco de fomento al emprendimiento innovador —capital semilla, garantías, crédito productivo—, reforma la red de Centros de Innovación Tecnológica (CITE) y habilita transferencias de gobiernos subnacionales hacia CITE y ProInnóvate. La tercera moderniza la Ley General de Sociedades y el régimen de la Sociedad por Acciones Cerrada Simplificada (SACS).
- El diagnóstico del Ejecutivo es contundente, aunque también expone la dificultad de medir la informalidad con una sola cifra. La exposición de motivos —presentada por el Ejecutivo— cita una estimación de ComexPerú según la cual 86,8% de las micro y pequeñas empresas operaba en informalidad en 2024. En otra tabla, elaborada con información de Sunat y Produce, el documento registra 5,48 millones de MYPE, de las cuales 3,14 millones aparecen como informales, es decir, 57,3%.
- No son cifras directamente comparables por universo y metodología, pero el punto en común es otro y más relevante: incluso cuando la unidad productiva se formaliza, el empleo que genera puede seguir siendo precario.
- El propio documento estima que 82,3% del empleo generado por las MYPE estaba en condición de informalidad en 2024.
“El éxito no se medirá por el número de decretos legislativos publicados, sino por lo que cambie en la operación diaria de un negocio pequeño” Rodolfo Ojeda, presidente del Gremio de la Pequeña Empresa de la CCL
- La frase de Ojeda resume el criterio con el que debería evaluarse todo el bloque. Reducir costos de registro puede elevar la entrada a la formalidad, pero no necesariamente la permanencia en ella.
- Víctor Fuentes, gerente de Políticas Públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE), dijo a El Comercio que la multiplicidad de regímenes tributarios fomenta el “enanismo empresarial” y que simplificación y financiamiento son piezas centrales de cualquier solución; también advirtió que los beneficios de la formalidad —por ejemplo, la calidad de la seguridad social— importan tanto como sus costos. Esa lectura sugiere que la reforma debería medirse no solo por nuevas inscripciones, sino por supervivencia formal a 12, 24 y 36 meses, empleo formal creado, acceso a crédito y crecimiento de ventas.
- El factoring merece una mención aparte. Para una MYPE, vender una factura antes de su vencimiento puede convertir cuentas por cobrar en capital de trabajo sin exigir garantías tradicionales, lo que lo vuelve un instrumento particularmente útil para negocios sin historial crediticio.
- El pedido busca reforzar la fiscalización y las sanciones en la negociación de facturas, y habilitar al Banco de la Nación a realizar factoring internacional a favor de micro y pequeñas empresas exportadoras.
El potencial existe, pero su materialización requerirá interoperabilidad entre plataformas, estándares de riesgo, reglas claras sobre cesión y cobranza y, sobre todo, competencia entre financiadores. Sin esas condiciones, el instrumento puede crecer en volumen sin reducir de forma significativa el costo financiero para el usuario final.
Crédito: quitar el tope puede ampliar acceso, pero no abarata el dinero por decreto
- Una de las medidas más sensibles del paquete aparece dentro del gran bloque de desarrollo productivo: modificar las leyes 28587 y 26702 para eliminar las disposiciones sobre topes a las tasas de interés introducidas por la Ley 31143. A diferencia de versiones previas de la discusión pública, el texto final ya no pide derogar íntegramente la llamada “ley antiusura”; identifica de manera puntual los artículos que contienen el límite. Esa precisión es jurídicamente más limpia, pero el dilema económico de fondo permanece intacto.
- Las opiniones de los especialistas sobre la eliminación del topo de interés están divididas. Los que están a favor de su eliminación afirman que sin el tope las entidades podrían prestar a clientes hoy excluidos —microempresas, independientes y personas sin historial crediticio— cobrando tasas coherentes con su nivel de riesgo. Al respecto, según estimó el Banco Central de Reserva (BCR), alrededor de medio millón de personas habría quedado fuera del crédito formal desde 2021 porque su perfil de riesgo exigía una tasa superior al máximo legal.
Además, la tasa inicial que enfrenta un nuevo cliente puede ser alta y descender a medida que el prestatario construye historial, argumentan los especialistas a favor de eliminar los topes.
- Esa lógica es consistente con la teoría de racionamiento de crédito: cuando se impone un precio máximo por debajo del riesgo que representan ciertos clientes, el mercado no siempre responde con crédito más barato; puede responder, simplemente, negándoles el crédito.
- Sin embargo, eliminar el tope no garantiza por sí solo competencia, transparencia ni educación financiera.
- El resultado más probable es inclusión con tasas altas —algo preferible al crédito extorsivo o informal, pero solo si el usuario entiende el costo total, puede comparar ofertas entre entidades y existe supervisión efectiva sobre prácticas abusivas.
“La eliminación del tope debería venir acompañada de transparencia del costo total, comparación simple de productos, portabilidad de información crediticia, competencia fintech/open finance y monitoreo de mora. El éxito de la medida se mide por nuevos prestatarios formales sostenibles, no por tasas más altas per se”
Trabajo: productividad versus “desalarización”
- El bloque laboral final tiene seis solicitudes: empleo juvenil y autoempleo; una Sunafil con mayor enfoque preventivo y rectoría técnica; bonos de productividad no remunerativos; reglas sobre indemnización para trabajadores de dirección y confianza; un régimen que fomente la formalización con seguridad social y protección contra el despido; y una optimización del régimen de feriados.
- La necesidad de una agenda laboral es difícil de discutir en términos generales. La exposición de motivos consigna que, en el primer trimestre de 2026, el desempleo juvenil llegó a 8,9%, casi el doble del promedio nacional de 5,1%, equivalente a unos 407.000 jóvenes desempleados. Para 2025, el mismo documento ubica la informalidad juvenil por encima del promedio general de la economía.
A escala nacional, 70,2% del empleo era informal en 2025, con brechas mucho mayores en el ámbito rural y entre trabajadores de baja productividad.
- El punto más controvertido del bloque es la posibilidad de que los bonos por productividad no tengan carácter remunerativo. Germán Lora, abogado laboralista, argumentó que este diseño podría elevar los ingresos del trabajador con un menor costo para la empresa e incentivar la productividad, y propuso criterios de focalización para reducir la arbitrariedad en su aplicación.
- En la vereda opuesta, el economista laboral y exviceministro Fernando Cuadros sostuvo que excluir esos bonos de la base de beneficios y aportes de salud y pensiones terminaría perjudicando al trabajador. El desacuerdo no es semántico: define quién capta el beneficio de una mayor productividad y cuánto de ese pago contribuye, en la práctica, a la protección social del trabajador.
- Una salida de diseño razonable sería exigir que el bono sea estrictamente adicional al salario habitual, que se base en indicadores verificables, que cuente con una regla anti-sustitución —no puede reemplazar remuneración ordinaria ni aumentos ya pactados— y que tenga trazabilidad suficiente para fines de fiscalización. Sin esos candados, la medida corre el riesgo de convertirse en una vía de “desalarización”: pagar como bono lo que antes era remuneración, reduciendo CTS, gratificaciones, aportes a EsSalud y pensión. Con ellos, en cambio, puede funcionar como un incentivo útil para compartir las ganancias de productividad entre empresa y trabajador.
- También importa lo que ya no está en el texto. La versión final retiró la propuesta de flexibilizar los ceses por causas objetivas que aparecía en el borrador, y dejó una formulación orientada a formalización, beneficios y protección contra el despido.
En feriados, cambió la idea de “reducir” su número por la de “optimizar” el régimen. Algunos voceros del gobierno adelantaron que la intención es trasladar feriados a los lunes.
Sunafil, simplificación y digitalización: la reforma silenciosa
- Buena parte del paquete económico no está en una tasa de impuesto ni en un beneficio laboral, sino en la arquitectura administrativa del Estado. El Ejecutivo pide modificar la Ley del Procedimiento Administrativo General, estandarizar trámites, fortalecer la eliminación de barreras burocráticas, mejorar los instrumentos de calidad regulatoria, expandir servicios digitales interoperables, ajustar tasas administrativas al costo real y reforzar la eficacia de las resoluciones que eliminan barreras.
En el terreno laboral, la exposición de motivos reconoce una limitación operacional relevante: a enero de 2026, Sunafil contaba con 849 inspectores —incluyendo supervisores, inspectores y auxiliares— para un mercado laboral con más de 17 millones de ocupados.
- El dato no significa que cada inspector deba cubrir a todos los trabajadores por sí solo, pero sí ilustra el problema de capacidad de fondo. Un enfoque preventivo puede ser eficiente para unidades de menor riesgo, siempre que libere recursos para concentrar la fiscalización sancionadora en los casos que más lo ameritan: fraude, accidentes graves, trabajo forzoso o reincidencia.
- Aquí la tecnología sí puede cambiar costos reales: interoperabilidad entre planillas, registros tributarios, licencias y seguridad social; ventanillas que no pidan al ciudadano información que el Estado ya posee; y fiscalización basada en riesgo.
- Pero digitalizar un trámite defectuoso solo produce un trámite defectuoso más rápido. La delegación debería obligar a publicar la línea base de tiempos, costos y número de requisitos antes de cada reforma, y comparar el resultado seis y doce meses después de su implementación.
Tributación y aduanas: la parte más abierta del paquete
- El bloque tributario contiene cinco solicitudes. La primera es especialmente amplia: “modificar, simplificar y optimizar” regímenes tributarios y obligaciones formales, incluida la adecuación del Código Tributario y otras normas conexas. La segunda busca modernizar el marco aduanero, sus procedimientos, plataformas e interoperabilidad.
- Las restantes apuntan a prohibir importaciones producidas total o parcialmente con trabajo forzoso, establecer daños preestablecidos por infracciones de propiedad intelectual y ampliar Obras por Impuestos a gestión de riesgos, defensa civil y vivienda rural, entre otras materias.
La amplitud del pedido tributario es, a la vez, oportunidad y riesgo. El problema de tener múltiples regímenes para empresas pequeñas está bien identificado: crea saltos de carga tributaria que incentivan a las firmas a no crecer o a fragmentar sus operaciones artificialmente. Pero el proyecto no fija en la ley autoritativa las tasas, los umbrales ni los límites de una eventual reorganización de regímenes. Eso obliga al Congreso a decidir cuánto detalle debe exigir antes de delegar esta facultad en particular. En materia tributaria, una delegación demasiado abierta puede terminar alterando recaudación, incentivos y condiciones de competencia sin el debate legislativo suficiente.
- El propio discurso del Gobierno ha sostenido que la simplificación debe ampliar la formalidad y la base tributaria sin debilitar la recaudación. Esa promesa debería convertirse en una salvaguarda explícita dentro de la norma: cada decreto tributario tendría que acompañarse de una estimación de impacto fiscal, una línea base de contribuyentes y una evaluación ex post. “Simplificar” no debe convertirse en sinónimo automático de “exonerar”.
- La sostenibilidad fiscal exige diferenciar los costos de cumplimiento —que sí conviene reducir— de las obligaciones sustantivas que financian servicios públicos.
El megabloque productivo: 19 puertas para inversión y también 19 riesgos de dispersión
Con 19 solicitudes, desarrollo productivo es el bloque más grande del paquete. Abarca infraestructura industrial y suelo estatal; agro, riego, semillas, sanidad, forestal y cooperativas; investigación agraria; agua; pesca y acuicultura; minería; hidrocarburos; electricidad y transición energética; sistema financiero; ambiente; asociaciones público-privadas (APP); expropiaciones y liberación de interferencias; formalización predial; bienes estatales; y turismo.
- La ambición es comprensible: buena parte del crecimiento potencial de la economía depende de inversión y productividad. El problema es que varias de estas reformas tienen efectos distributivos, ambientales y de propiedad que difícilmente pueden evaluarse bajo una sola etiqueta genérica de “destrabe”.
- Hay medidas dentro del bloque con una relación causal relativamente clara. Mejorar la red CITE y la transferencia tecnológica puede elevar la productividad de las pequeñas empresas si los servicios llegan a más unidades productivas y se evalúa su adopción efectiva. Simplificar la liberación de interferencias puede acelerar la ejecución de infraestructura si las entidades coordinan entre sí antes de iniciar la obra.
- Dar mayor seguridad jurídica a las concesiones mineras puede reducir la incertidumbre para el inversionista, siempre que no rebaje estándares ambientales ni sustituya la gestión de conflictos sociales.
- Para los especialistas de sector, es positivo impulsar la inversión minera, pero advierten que la conflictividad social y la desconfianza territorial no se resuelven solo con el anuncio de aprobar más proyectos. Esa observación es central para entender los límites de la medida: un permiso más rápido puede reducir el tiempo administrativo, pero no reemplaza la licencia social, la calidad de los estudios, la capacidad de fiscalización ni la gestión del agua en la zona de influencia del proyecto.
El componente ambiental del bloque requiere especial cuidado. El pedido incluye simplificación, interoperabilidad y criterios uniformes en evaluación ambiental, integración de permisos y mecanismos de remediación.
- César Ipenza, abogado ambientalista, señaló que la urgencia no elimina la necesidad de controles de eficiencia y anticorrupción, y alertó sobre el riesgo de flexibilizar protecciones ambientales sin suficiente discusión previa. Para el inversionista serio, conviene recordar, la predictibilidad regulatoria vale más que una autorización rápida que después pueda ser anulada o judicializada.
- La agenda de agro y bionegocios responde a otra lógica dentro del mismo bloque: acceso a crédito, garantías, seguros, certificados de cosecha como títulos negociables, trazabilidad, prevención de incendios y resiliencia climática.
- La exposición de motivos reporta que el Programa para Bionegocios había movilizado, a julio de 2026, 4.263 créditos y más de S/ 67 millones sumando recursos propios e intermediación, con más de 8.300 hectáreas bajo prácticas sostenibles.
- Es una escala todavía pequeña frente al universo productivo total, pero ofrece un indicador concreto de partida: una delegación bien diseñada debería ampliar esa cobertura sin deteriorar la calidad de la cartera ni convertir las garantías públicas en subsidios opacos.
El Congreso deberá definir cuánto margen concede al Ejecutivo en materias que van desde tributación y regulación empresarial hasta minería, infraestructura, ambiente e inversión.
Disciplina fiscal: el examen más incómodo para Fuerza Popular
- La estabilidad fiscal no figura como un bloque aislado dentro del pedido, pero atraviesa todo el paquete. El proyecto incluye un enfoque presupuestario top-down, reglas de meritocracia y cláusulas que señalan que las medidas que demanden recursos se financiarán con cargo a los presupuestos institucionales existentes. El problema es que una reforma tributaria puede afectar los ingresos del Estado aun sin crear una partida de gasto explícita, y que las obligaciones permanentes ya aprobadas por el Congreso saliente han estrechado de por sí el margen de maniobra fiscal.
- El Consejo Fiscal estimó en marzo que solo siete de once leyes o autógrafas aprobadas en 2026 suponían al menos S/ 11.400 millones anuales de costo permanente, sin incluir otros compromisos pendientes. El 28 de agosto, al opinar sobre el Marco Macroeconómico Multianual 2027-2030, el organismo volvió a advertir que la credibilidad fiscal dependerá de medidas “concretas y verificables” para fortalecer ingresos permanentes, contener nuevas obligaciones sin financiamiento y mejorar la composición del gasto. También calificó como exigente la aspiración oficial de crecer 4% anual en el mediano plazo.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), según el MMM difundido, atribuye a 199 leyes de gasto aprobadas por el Congreso saliente un desplazamiento de S/ 14.000 millones respecto de la inversión pública: la participación de las obras en el presupuesto no financiero habría caído de 28,5% en 2023 a 22,3% en 2026. Para 2027, el costo anual de esas obligaciones podría acercarse a S/ 50.000 millones. Las cifras pueden variar según el universo y el horizonte de cálculo que se use, pero el mensaje de fondo es inequívoco: el gasto rígido está compitiendo, cada vez con más fuerza, con la inversión pública y con la capacidad de respuesta del Estado ante shocks.
- Este es también un problema político para el oficialismo, no solo técnico. Diario Correo revisó las votaciones del periodo 2021-2026 y reportó que Fuerza Popular respaldó diez normas de alto impacto fiscal identificadas por el Consejo Fiscal. El economista del IPE Víctor Fuentes dijo a ese medio que no sería correcto presentar toda la carga fiscal actual como herencia exclusiva de otros actores políticos. El exministro Ismael Benavides, por su parte, habló de una contradicción entre ese historial de votaciones y la responsabilidad fiscal que ahora asume la presidenta.
- La prueba real para el Gobierno será transformar esa declaración en conducta consistente. Si el Ejecutivo pide facultades para ampliar inversión, formalización y productividad, pero al mismo tiempo cede ante nuevas obligaciones permanentes sin financiamiento, el paquete perderá coherencia interna.
- El Congreso, por su parte, tampoco puede exigirle responsabilidad fiscal al Ejecutivo mientras sigue aprobando leyes de gasto sin fuente de financiamiento identificada. La disciplina fiscal, en este episodio, tiene que ser necesariamente bilateral.
“Esa puerta se tiene que cerrar” Luis Carranza, entonces vocero del plan económico de Fuerza Popular, en Ampliación de Noticias de RPP (27/05/2026), sobre la iniciativa de gasto del Congreso.
Seguridad ciudadana: la urgencia es real; la causalidad, no siempre
Seguridad concentra 12 solicitudes y el argumento de urgencia más fuerte de todo el paquete. El Ejecutivo pide cambios en migración; geolocalización y bloqueo de líneas y equipos; control de armas; sistema penitenciario; apoyo excepcional de las Fuerzas Armadas; reinserción juvenil y postpenitenciaria; Código Penal y Procesal Penal; protección de personal de áreas naturales; reglas de intervención militar; clasificación de organizaciones criminales como terroristas; y legítima defensa.
- Las cifras incluidas en la exposición de motivos justifican, en principio, esa prioridad. Para 2025, el documento consigna una tasa de homicidios de 10,7 por cada 100.000 habitantes y 26.585 denuncias por extorsión, 18,9% más que el año anterior. También reporta una percepción de inseguridad superior a 80% de la población. En los penales, la capacidad instalada es muy inferior a la población recluida: el propio expediente reconoce un hacinamiento estructural que vuelve más difícil controlar comunicaciones, separar perfiles criminales y sostener programas de reinserción. Carlos Caro, abogado penalista, considera indispensable la reforma penitenciaria, pero advierte que un decreto, por sí solo, no construye cárceles ni contrata personal. Gilmar Andía, exviceministro de Justicia, cuestionó también que la reforma policial no aborde con suficiente precisión la dotación de personal, la corrupción interna y los procesos de depuración.
- Por su parte, Julio Corcuera, exviceministro del Interior, dijo que la crisis penitenciaria exige acción urgente, aunque dudó de cuánto puede reducir realmente el crimen callejero el apoyo militar limitado al perímetro externo de los penales. No todas las medidas del bloque tienen el mismo grado de conexión con el resultado que buscan. El bloqueo de equipos, la trazabilidad de líneas, el intercambio de información y el control de comunicaciones penitenciarias sí atacan canales operativos usados de forma comprobada por redes de extorsión.
- En cambio, declarar “terroristas” a organizaciones criminales tiene una ruta de eficacia menos clara si no se define con precisión qué efectos jurídicos produce esa clasificación. Para Caro y Andía, la nueva categoría puede generar problemas de legalidad si no se precisan sus consecuencias, competencias y límites.
- Hay un punto donde economía y seguridad se cruzan de forma directa, y que el paquete debería reconocer explícitamente: la extorsión funciona, en la práctica, como un impuesto ilegal sobre pequeños negocios, transporte y comercio. Por eso, una política MYPE que abarate trámites pero no reduzca el costo de la inseguridad seguirá siendo incompleta. La efectividad de este bloque debería medirse con indicadores operativos concretos —extorsiones denunciadas y resueltas, líneas y equipos bloqueados con trazabilidad, comunicaciones ilícitas detectadas en penales, tiempos de investigación, decomiso de armas y reincidencia— y no solo con el número de tipos penales modificados.
Estado, vivienda y El Niño: velocidad sin perder control
- La reforma del Estado reúne ocho solicitudes: eficiencia estructural; meritocracia; idoneidad; integridad y responsabilidad funcional; participación técnica en litigios que afecten APP; presupuesto top-down; fortalecimiento del sistema de inteligencia; reestructuración excepcional de Sedapal; y capacidad de INDECI para ejecutar y entregar ayuda humanitaria de forma inmediata durante los primeros días de una emergencia.
A diferencia del borrador filtrado, el texto final ya no pide una autorización general para crear, fusionar o disolver organismos públicos.
organismos públicos.
- En vivienda y saneamiento, las siete solicitudes incluyen mecanismos alternativos para viabilizar vivienda de interés social, un régimen registral simplificado, cambios en bonos habitacionales y de emergencia, subsidios cruzados de agua y saneamiento, soluciones temporales de acceso al agua, responsabilidad por otorgar factibilidades donde no existen condiciones técnicas y un régimen de inspecciones técnicas de seguridad basado en riesgo.
- La conexión con El Niño es clara en Obras por Impuestos, Sedapal, INDECI y vivienda de emergencia. Pero la rapidez normativa llega tarde si no existe, al mismo tiempo, una cartera de proyectos lista, expedientes técnicos utilizables, proveedores identificados, logística y capacidad de ejecución subnacional.
- César Ipenza advertía que las facultades orientadas a responder a El Niño enfrentan el riesgo de llegar tarde y deben incorporar, desde el diseño, controles de eficiencia y anticorrupción. Para una emergencia climática, la mejor norma es la que ya cuenta con protocolo, responsables, inventario, financiamiento y trazabilidad antes de que ocurra el evento, no después.
- El pedido de facultades es, en términos generales, más serio que el borrador que lo precedió, pero 66 solicitudes siguen siendo demasiadas para tratarlas como un solo voto de confianza técnico y homogéneo.
- El bloque productivo por sí solo reúne 19 materias distintas; la reforma tributaria está redactada en términos amplios; la seguridad combina herramientas operativas de eficacia probada con categorías jurídicas todavía discutibles.
La experiencia peruana reciente muestra, además, que el problema no suele ser la falta de normas: es la distancia entre la norma aprobada, el presupuesto disponible, la capacidad de gestión y la fiscalización efectiva sobre el terreno. Hasta el cierre de esta edición, desde el Ejecutivo se pedía al Congreso de la República que acelere el trámite del proyecto de facultades legislativas.
¿Qué puede funcionar y qué necesita candados?
La siguiente es una evaluación periodística cualitativa —no una proyección econométrica— basada en la relación entre instrumento, diagnóstico, evidencia disponible y capacidad de ejecución observada en episodios comparables. “Potencial” no equivale a “probabilidad de éxito”: una medida con alto potencial puede fracasar igual por un diseño deficiente o una implementación débil.