
Artículo publicado en la edición 249 de la Revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M249.pdf
“(…) ASOMIF seguirá siendo el faro que orienta a sus asociadas, no solo para navegar, sino para liderar la transformación del sector”
- Cuando miramos el panorama de las microfinanzas en el Perú, sentimos orgullo y, al mismo tiempo, una enorme responsabilidad. Hoy, ASOMIF representa a 15 instituciones que administran una cartera de créditos Mipyme de US$9,538 millones, depósitos por US$9,489 millones y un patrimonio de US$2,429 millones. Atendemos a 2.9 millones de clientes, equivalentes al 75% de los clientes del sistema financiero regulado. Pero esos números no cuentan toda la historia. La verdadera evolución de ASOMIF en 2026 se expresa en un cambio de identidad: hemos pasado de ser una entidad centrada en la representación gremial a convertirnos en una red que articula, genera conocimiento, fortalece capacidades y conecta a nuestras asociadas con la cooperación internacional. Esta transformación responde a una Hoja de Ruta hacia 2029, enfocada en finanzas sostenibles y transformación digital.
Impacto concreto: cuando las alianzas generan resultados
- Uno de los pilares de este proceso han sido las alianzas técnicas con cooperantes. Hemos trabajado con KPMG en la implementación de las normas NIIF S1 y S2; con DISK, en una calculadora de emisiones de portafolio bajo la metodología PCAF; con Finance in Motion, en gestión de riesgos ambientales y sociales; y con GIZ, en el despliegue de Credicircular para las Mipyme. Pero quizá el proyecto que mejor refleja nuestro impacto es WaterCredit-ASOMIF: a julio de 2026 habíamos otorgado más de 47,800 créditos para agua y saneamiento, movilizando US$63.4 millones. Esta iniciativa nos llevó a ser finalistas de los Premios Latinoamérica Verde 2026 y demuestra que las microfinanzas pueden contribuir de manera concreta a resolver necesidades básicas de la población.
Los desafíos que no podemos eludir
- El camino, sin embargo, no está exento de retos. Nuestro principal desafío es lograr que las iniciativas y aprendizajes desarrollados por nuestras asociadas se traduzcan en tres frentes concretos: escalar los créditos que han demostrado efectividad, fortalecer la medición del impacto social y ambiental, y avanzar en innovación, ciberseguridad y resiliencia operativa. También debemos anticiparnos a nuevos riesgos, como los climáticos, y por ello venimos impulsando el acceso corporativo a plataformas especializadas para identificarlos.
- Si pudiera mejorar una sola dimensión de nuestra propuesta de valor en los próximos dos años, apostaría por convertir a ASOMIF en un verdadero hub de articulación de aprendizajes técnicos. Eso significa más información sectorial, más benchmarking, más tecnología y mayores conexiones regionales, como las que ya hemos construido con Asomicrofinanzas de Colombia y Prodesarrollo de México. Aspiramos a consolidar una plataforma de sinergias especializadas e identificar buenas prácticas internacionales que fortalezcan la inclusión financiera en zonas rurales y grupos vulnerables, en línea con la Taxonomía Social Voluntaria del Perú.
Responder a un ecosistema en constante cambio
- Las instituciones de microfinanzas enfrentan un entorno cada vez más complejo: nuevos clientes digitales, mayor exigencia regulatoria, competencia intensa y necesidades cambiantes.
- Nuestra respuesta se concentra en cinco frentes: atender al nuevo cliente digital aprovechando el crecimiento de las billeteras; generar aprendizajes conjuntos frente a riesgos ambientales como el Fenómeno El Niño; articular un protocolo de respuesta ante incidentes de ciberseguridad; continuar apoyando el despliegue de las normas NIIF S1 y S2; y reforzar los programas de educación financiera en zonas rurales y la Amazonía con miras a 2027.
El valor de medir lo que importa
- El 2 de junio realizamos el primer Foro Técnico de Microfinanzas, que reunió a líderes del sistema financiero y regulatorio para analizar el impacto de la innovación y la importancia de medir los resultados sociales. Allí quedó claro que la Taxonomía Social Voluntaria del Perú no es un documento teórico, sino una herramienta capaz de orientar decisiones.
- Como gremio, sabemos que el camino de las microfinanzas no es sencillo. Pero también sabemos que cada crédito otorgado, cada cliente atendido y cada alianza construida nos acerca a un sistema financiero más inclusivo, sostenible y humano.
- Ese es nuestro propósito. Y en esa ruta, ASOMIF seguirá siendo el faro que orienta a sus asociadas, no solo para navegar, sino para liderar la transformación del sector.