
Artículo publicado en la edición 249 de la Revista Microfinanzas
https://statuscomunicaciones.pe/microfinanzas/M249.pdf
El reporte del BCR muestra un ecosistema que ya no puede leerse solo por el número de apps o usuarios. En varios segmentos, el crecimiento viene de operaciones de mayor tamaño y clientes empresariales, mientras el regulador prepara la infraestructura para una competencia más integrada con la banca.
- El dato que mejor resume el momento de las fintech peruanas no es únicamente que existan 232 empresas registradas a septiembre de 2025. Es que, en los segmentos donde el Banco Central de Reserva (BCR) ya puede observar el movimiento con más detalle, el valor de las operaciones empieza a crecer más rápido que su número. Esa combinación apunta a un cambio de etapa: menos énfasis en sumar transacciones pequeñas y más en financiar proyectos, atender empresas y elevar el monto promedio por operación.
- La composición del ecosistema ayuda a entender el terreno. De acuerdo con el Reporte del Sistema Nacional de Pagos y del Sector Fintech en el Perú, Pagos y transferencias, representan el 26% de las fintech registradas y los préstamos el 22%. Si a estos últimos se suman factoring y crowdfunding, el bloque de financiamiento llega al 28%. La gestión financiera empresarial explica otro 12% y el cambio de divisas, 11%. En otras palabras, la oferta digital ya no está concentrada en un solo frente: compite por pagos, liquidez, crédito, inversión y servicios para empresas.
- El reporte elaborado pro el BCR también revela que el vínculo entre fintech y sistema financiero tradicional todavía es pequeño en términos de crédito directo. A junio de 2026, el saldo de financiamiento bancario identificado para 29 fintech de financiamiento y cambio de divisas era de S/16,8 millones. La cifra es reducida frente al tamaño total del sistema, pero muestra una relación que puede volverse más importante conforme estas empresas escalen.
- El giro de fondo está en otra parte: varias fintech comienzan a parecerse menos a “alternativas” aisladas y más a piezas de una infraestructura financiera común. El avance de Banking as a Service (BaaS) y la hoja de ruta de finanzas abiertas empujan justamente en esa dirección.
“El ecosistema ya suma 232 fintech. Pagos y transferencias lideran con 26%, pero el financiamiento -si se incluyen préstamos, factoring y crowdfunding- reúne 28% de las empresas registradas”
Más dinero con menos operaciones: el cliente empresarial toma la delantera
- Las casas de cambio digitales ofrecen la señal más clara de ese cambio de etapa. En el primer semestre de 2026, una muestra de ocho fintech movió US$2.632 millones en operaciones de cambio, 14,4% más que un año antes. Sin embargo, el número de transacciones cayó tanto entre personas naturales como entre empresas. El resultado es simple: cada operación fue, en promedio, más grande.
- El crecimiento vino del lado corporativo. Las operaciones de personas jurídicas sumaron US$1.998 millones en el semestre, 22,4% más que en el mismo periodo de 2025. En personas naturales, el monto bajó 5,2%, a US$633 millones. A la vez, el número de operaciones cayó 12,2% entre empresas y 16,8% entre personas. El BCR interpreta esa diferencia como un aumento del monto promedio por transacción, especialmente en el segmento empresarial.
La ventaja de precio sigue siendo relevante
- La competencia no se explica solo por comodidad digital. El “spread” cambiario -la distancia entre el precio de compra y de venta de una moneda- sigue siendo mucho menor en las fintech. En los doce meses a junio de 2026, el spread promedio fue de S/0,032, equivalente al 40% del ofrecido por las soluciones digitales de los bancos grandes, cuyo promedio fue S/0,080. Dicho de manera sencilla: mientras menor sea esa brecha, menor es el costo implícito que enfrenta el cliente al cambiar dólares.
Esa ventaja, sin embargo, todavía no se traduce en una cuota dominante. En el primer semestre, el monto de las operaciones de estas fintech representó 2,1% de todas las operaciones spot de la banca con el público y 7,8% de las operaciones bancarias por montos menores a US$500 mil.
- Ambas participaciones fueron ligeramente menores a las de un año atrás porque las operaciones de la banca crecieron más rápido.
- El siguiente movimiento de las casas de cambio digitales también está orientado a empresas. El reporte registra nuevas funciones multibanco para distribuir pagos, herramientas para mostrar ahorros frente a la banca, reportes de auditoría y planes de transferencias internacionales. La propuesta deja de ser solo “cambiar dólares barato” y empieza a mezclarse con la tesorería y los pagos corporativos.
Las fintech de cambio comienzan a ganar terreno entre clientes empresariales, que realizan menos operaciones, pero por montos cada vez mayores.
El crédito digital crece, pero la fricción del usuario sigue costando negocio
- El frente de préstamos muestra una paradoja. Las fintech incorporan inteligencia artificial, biometría y validaciones digitales para evaluar mejor al cliente y detectar fraude; al mismo tiempo, el proceso de solicitud todavía expulsa a una parte importante de los interesados. Según la estimación recogida por el reporte, en algunos casos cerca de tres de cada diez solicitantes abandonan el trámite antes de terminarlo. Las causas son poco sofisticadas: formularios largos, conectividad deficiente, problemas para validar la identidad, dificultad para cargar documentos y desconfianza frente a un proceso totalmente digital. Para una industria que promete velocidad, esa “fricción” -los pasos que hacen más difícil completar una operación- es un costo directo de crecimiento.
Más especialización y más fondeo
- El financiamiento a empresas, sobre todo MYPE y MIPYME, mantiene una trayectoria de expansión y diversifica sus fuentes de dinero. Durante el periodo, una fintech obtuvo alrededor de US$27 millones entre una línea institucional y capital de sus accionistas para ampliar originación y fortalecer su oferta. Algunas plataformas también evalúan sumar leasing y préstamos sin garantía, y buscan crecer en mercados como Colombia y México. En personas naturales, la especialización es cada vez más visible. El reporte identifica una fintech enfocada en financiar tratamientos médicos y otras soluciones que integran el crédito directamente en la compra. La lógica es distinta a la del préstamo genérico: el producto se diseña alrededor de una necesidad concreta, con evaluación de riesgo en tiempo real y condiciones adaptadas al tipo de consumo.
Más fintech buscan estar reguladas
- Un dato institucional puede terminar siendo más importante que varios lanzamientos de producto. Durante el semestre, una fintech uruguaya que ya operaba localmente obtuvo autorización de la SBS para funcionar como empresa de crédito y emitir dinero electrónico. El reporte la presenta como la primera entidad financiera 100% digital que operará en el sistema peruano. Otra fintech peruana, enfocada en empresas, ha trazado una hoja de ruta de aproximadamente cinco años para evolucionar hacia un banco digital, pasando antes por figuras reguladas como una SAFI.
- El mensaje es claro: a medida que las fintech ganan tamaño, algunas prefieren entrar al perímetro regulado para acceder a más productos y fuentes de fondeo. La competencia futura no necesariamente será “banca versus fintech”; puede ser entre entidades con distintos orígenes, pero cada vez más parecidas en licencias, infraestructura y obligaciones.
Financiamiento participativo financiero
- El financiamiento participativo financiero (FPF), conocido como crowdfunding financiero, permite que varias personas financien un proyecto a través de una plataforma y esperen un rendimiento. En el primer semestre de 2026, se financiaron 205 proyectos por S/65,4 millones. El monto aumentó 11% frente al mismo periodo de 2025, aunque el número de proyectos cayó 1,4%.
- La combinación vuelve a repetir el patrón visto en el cambio de divisas: menos operaciones, pero de mayor tamaño. El ticket promedio -es decir, el monto promedio financiado por proyecto- viene aumentando, en línea con el mayor peso de proyectos inmobiliarios, que requieren montos superiores a los de otros usos.
El problema no es solo crecer: es desconcentrar
- El mercado sigue siendo pequeño y concentrado. A agosto de 2026 había tres plataformas con autorización de funcionamiento, pero solo dos registraban proyectos financiados y una concentraba la mayor parte de la actividad.
- Además, en los últimos años algunas sociedades administradoras dejaron de operar o salieron del mercado.Para el BCR, atraer nuevos participantes es uno de los principales desafíos para el desarrollo de este segmento.
- La reforma del reglamento de FPF de noviembre de 2025 busca reducir barreras de escala. El límite máximo por proyecto empresarial puede pasar de 500 a 1.000 UIT cuando se aplica una metodología de evaluación reforzada, con variables como el valor del proyecto y la cobertura de garantías. Para determinados receptores que financien proyectos empresariales, el límite puede llegar a 1.500 UIT. También se permiten, de manera excepcional, proyectos empresariales en el exterior bajo condiciones específicas.
“Las casas de cambio digitales movieron US$2.632 millones en el primer semestre de 2026, 14,4% más interanual, pese a que el número de operaciones cayó. El impulso vino de los clientes empresariales”
Lo que cambió para el inversionista
- Las plataformas pueden ofrecer un entorno para difundir la transferencia de derechos de crédito o valores. No es un mercado secundario: la venta depende de encontrar una contraparte y acordar las condiciones.
- Una plataforma que ya operaba con préstamos fue autorizada en julio de 2026 para operar también bajo la modalidad de valores. A la fecha del reporte, todavía no se había financiado ningún proyecto con valores.
- La mayor flexibilidad puede ampliar las alternativas de financiamiento empresarial, pero también exige entender riesgos de valorización, derechos económicos, conflictos de interés y una salida potencialmente limitada.
Factoring y mercado de capitales: dos señales de profundización
- El factoring es uno de los segmentos donde la digitalización ofrece una propuesta sencilla para las MYPE: convertir una factura por cobrar en liquidez inmediata. En vez de esperar a que el cliente pague, la empresa cede la factura y recibe dinero antes, descontando el costo financiero. Algunas fintech pueden desembolsar en dos o tres días e incluso el mismo día cuando se trata de clientes recurrentes.
- El mercado de facturas negociables creció en el primer semestre de 2026 tanto en número de operaciones, 9,6% interanual, como en monto, 15,7%. El BCR atribuye parte de ese dinamismo a las fintech de factoring.
Además, el mercado empieza a desconcentrarse lentamente: la participación de las regiones subió de 15% en 2019 a 20% en 2026, mientras Lima bajó de 85% a 80%.
Cambiando la forma de invertir
- El reporte identifica modelos en los que varios inversionistas financian una misma factura, otros en los que un solo inversionista adquiere el íntegro, y esquemas que agrupan un “pool” de facturas para diversificar el riesgo.
- En sencillo, la innovación no solo acelera el acceso de la MYPE a liquidez; también convierte cuentas por cobrar en activos que distintos inversionistas pueden financiar.
- En el mercado de capitales ocurre otro cambio silencioso. A junio de 2026 había alrededor de 457 mil inversionistas minoristas registrados.
- Solo en el primer semestre se abrieron 21 mil nuevas cuentas, equivalente a la mitad de las 42 mil abiertas en todo 2025. A la vez, las personas naturales representaban 37% del volumen negociado de acciones, frente a 30% a diciembre de 2025.
- La oferta digital acompaña ese proceso. Un banco incorporó la compra de fondos mutuos dentro de su aplicación móvil, mientras una fintech peruana agregó portafolios temáticos de acciones y ETF.
- También se anunció el ingreso de una plataforma de planificación financiera basada en inteligencia artificial, aunque el servicio aún no estaba disponible a la fecha del reporte.
“El crédito digital proyecta S/1.700 millones en desembolsos durante 2026, pero en algunos casos alrededor de tres de cada diez solicitantes abandonan el proceso antes de completarlo”
Finanzas abiertas y BaaS: la transformación más importante ocurre detrás de la pantalla
- El cambio con mayor alcance no está en una aplicación específica, sino en la arquitectura que permitirá que distintas empresas compartan infraestructura y, más adelante, datos financieros con autorización del cliente.
- La SBS puso en marcha en 2026 una hoja de ruta de cuatro fases para implementar el Sistema de Finanzas Abiertas (SFA), con un horizonte que se extiende desde el diagnóstico actual hasta la consolidación del modelo a partir de 2029.
- “Finanzas abiertas” significa, en términos simples, que el usuario pueda autorizar que su información financiera viaje de una entidad a otra para recibir un servicio: por ejemplo, usar el historial de movimientos de una cuenta para evaluar un crédito o reunir información de varias entidades en una herramienta de gestión financiera.
- La pieza técnica que hace posible ese intercambio son las API, conexiones estandarizadas que permiten que dos sistemas se comuniquen de forma segura.
La hoja de ruta, en cuatro pasos
- Fase 1 – Diagnóstico: concluyó el 6 de julio de 2026 tras cuestionarios, más de 60 reuniones bilaterales y cinco mesas de trabajo.
- Fase 2 – Reglas y especificaciones: 2026-2027. Incluye gobernanza, seguridad, consentimiento, BaaS y la definición de los primeros grupos de datos.
- Fase 3 – Implementación gradual de banca abierta: segundo semestre de 2026 a 2028. El primer grupo de datos está previsto para fines de 2027 y el segundo para mediados de 2028.
- Fase 4 – Finanzas abiertas: desde 2029, con incorporación progresiva de seguros, pensiones, cooperativas y fintech, además de nuevos grupos de datos.
BaaS: terceros usando infraestructura regulada
El reglamento de Banking as a Service (BaaS), aprobado el 3 de julio de 2026, permite que bancos, empresas de operaciones múltiples y emisores de dinero electrónico habiliten a terceros -supervisados o no por la SBS- a ofrecer determinados servicios usando su infraestructura regulada. Entre ellos están cuentas, dinero electrónico, cobros, pagos y transferencias, créditos, tarjetas y, mediante entidades bancarias, productos de seguros.
- La responsabilidad principal no desaparece: el proveedor de BaaS mantiene la relación contractual con el cliente y responde ante este y ante la SBS. Debe controlar riesgo de crédito, riesgo operativo, prevención de lavado, seguridad de la información y ciberseguridad. Si el receptor no está supervisado, además debe informar de manera visible que no es una empresa autorizada ni supervisada por la SBS.
- La hoja de ruta propone comenzar con empresas supervisadas y ampliar la participación de forma gradual. Sin embargo, el propio reporte advierte que todavía no se ha definido cómo ingresarán las entidades fuera del perímetro de la SBS, entre ellas algunas fintech. Resolver ese procedimiento será clave para que el sistema abierto realmente aumente la variedad de servicios y no quede limitado a los participantes tradicionales.
- El primer intercambio de datos sería de seis meses de historial y, desde el segundo semestre de 2028, abarcaría doce meses. El reporte señala que tres meses pueden ser útiles para productos simples como microcréditos, mientras que productos complejos, como una hipoteca, requieren más información. La confianza del usuario dependerá de que entienda qué comparte, con quién y para qué, y de que pueda modificar o retirar su consentimiento.
- Leído en conjunto, el reporte muestra que el ecosistema fintech peruano está entrando a una etapa más exigente. El ecosistema crece, pero al mismo tiempo se integra a reglas, estándares de datos y responsabilidades más parecidas a las del sistema financiero. Si esa transición funciona, la competencia puede trasladarse a precios, experiencia, productos y uso inteligente de datos. Si no, la concentración y las barreras de entrada pueden limitar el potencial de la innovación.
“El crowdfunding financiero colocó S/65,4 millones en el primer semestre con menos proyectos que un año antes. El ticket promedio sube y la actividad sigue concentrada básicamente en una plataforma”